Amantes a solas

No te imaginas con las ganas que me levanto en las mañanas cuando sé que te voy a ver Aúnque sea sólo por un instante es por esos momentos que pienso que la vida es bella

Y que no sólo son momentos de éxtasis animal en los cuales podemos disfrutar de el deseo de tenernos piel a piel ese momento de plena oscuridad donde la única luz es la de tus ojos reflejando la luna, hasta ella envidia nuestro momento

Sé que te gustan las cosas lindas y románticas que te escribo, al mismo tiempo te vuelve loca la forma de apoderarme de ti de tus besos de tocarte hasta que tu cuerpo no pueda ocultarlo, esa manera en la que tus piernas tiemblan involuntariamente cuando estoy entre ellas bebiendo cada lágrima que tu cuerpo ya no puede contener.

Amas esa manera en la que el cuarto es perfecto para hacer nuestro mundo y viajar por él, hacer el amor en cada estación en cada rincón de ese nuestro mundo sin importar el clima de cada una de nuestras paradas sentir tus nalgas frías sobre mí, calentarlas y subir hasta tus pechos hirviendo como volcán en erupción quedarme ahí mientras los movimientos de tu cuerpo hacen que nosotros terminemos sumergidos en las aguas de ese mar de gemidos y convulsiones para así despertar a tu lado y repetir la osadía de conquistarte otra vez y repetir la misma historia toda la vida y jamás tener ese ” título ”

Es mejor así disfrutarlo en secreto y caminar como novios ante la sociedad

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Contratos de fotografía: todo lo que necesitas saber para hacerlos bien

Los contratos de fotografía son los grandes olvidados del negocio fotográfico.

Pocos fotógrafos utilizan a diario modelos de contratos fotográficospara sus trabajos.

Y es fácil que si usas alguno de los que se mueven por Internet no sean del todo correctos.

En este artículo y en el vídeo te comento las ideas principales que debes tener en cuenta para hacer tus propios modelos de contratos de servicios de fotográficos para que sean funcionales y correctos.

Además, en el final del artículo te puedes descargar un documento que contiene e textos juntos.

El contenido es el siguiente:

– un modelo de contrato de fotografía de boda neutro que tengo en mi ordenador desde no se sabe cuándo.

– el contrato de fotografía de bodaque yo siempre he usado con mis clientes.

– un contrato de boda que me han pasado hace pocos días. A este modelo le encuentro muchos fallos. He intercalado comentarios en las partes que no me gustan para que conozcas mis razones. También añado en algunos casos una propuesta de redacción alternativa.

– el modelo de hoja para cumplir con la Ley Orgánica de Protección de Datos de España. Por si te sirve de ayuda para tu hacer la tuya o incorporar esas ideas a tus contratos de fotografía.

Espero que este artículo, el vídeo y los documentos adjuntos te aporten la información que necesitas para hacer o mejorar tus propios modelos de contrato de reportaje fotográfico.

1 – Contratos de Fotografía: el vídeo

Escucha el vídeo mientras haces tareas ligeras, organizas tu mesa o tomas un bocado.

Antes de que te des cuenta ya estarás listo para leer el resto del artículo. Ya sabes que el contenido no coincide totalmente.

2 – ¿Por qué necesitas contratos de fotografía?

Los contratos de servicios fotográficos establecen un marco regulador de las relaciones entre tu cliente y tú.

Te permite establecer, entre otras cosas:

1 – una lista de derechos y obligaciones

2 – unas consecuencias de penalización por el incumplimiento de las obligaciones

3 – una limitación a tu responsabilidad por culpa o negligencia

4 – un método de resolución de conflictos pactado

5 – algunas cláusulas que son de obligado cumplimiento en el ordenamiento jurídico de tu país o región.

Yo siempre digo que un contrato de fotografía te pone a salvo de clientes pendencieros.

Éstos, ante un contrato fotográfico, se lo piensan dos veces antes de apretarte las tuercas. Saben que sólo pueden moverse dentro del contrato y eso limita mucho sus deseos de bronca.

Yo siempre les digo a mis clientes cuando leen el contrato que sólo lo he escrito para defenderme de las personas malas.

Añado que como ellos son buenas personas no habrá necesidad de acudir a él.

Es una treta psicológica que me funciona.

Hay otra razón de peso para usar contratos de fotografía: tu propia imagen como profesional mejora con creces.

Si los usas de modo habitual tus clientes te verán como una persona más seria que se preocupa por hacer bien las cosas.

Ante una seriedad así es más complicado tener clientes molestos. Estás levantando un muro imaginario y estás subiendo peldaños en tu reputación.

Sólo eso ya hace que merezca la pena.

3 – Contratos de fotografía: elementos básicos imprescindibles

Todo contrato de fotografía debe de tener algunos elementos básicos que no pueden faltar.

En realidad muchas de estos elementos no puedes faltar en ningún contrato sea del tipo que sea. Pero en el mundo de la fotografía hay algunas consideraciones específicas que hay que observar con más atención.

1 – Datos de las partes

Es evidente que en todo contrato es imprescindible identificar a las partes contratantes.

En la fotografía profesional esto algunas veces puede ser complejo.

Si contratas con una empresa ésta es el cliente. Pero necesitarás añadir los datos de la persona o personas de contacto.

Si contratas con una pareja de novios para hacer un reportaje de boda necesitarás los datos de ambos.

Si haces fotos a un menor, el cliente son los padres y por eso tendrás sus datos. Al menos de uno de los padres. Pero también es conveniente para tu marketing tener los datos del menor y su fecha de nacimiento. Así sabrás cuando deja de ser menor y puedes acceder a él directamente sin autorización paterna.

2 – Descripción del trabajo

No puede haber contratación de servicio de fotografía sin que identifiques qué debes de hacer.

La descripción debe de ser lo más detallada que puedas.

Incluye todos los actos que tengas que hacer, todos los procesos y todas las gestiones.

Es bueno que añadas para cada fase la cantidad de tiempo que te llevará desarrollarla.

Básicamente el propósito de esto es valorizar tu trabajo. Si sólo describes “reportaje de fotografía de bautizo” sin más, no estás diciendo más que el resultado.

En realidad tu trabajo es mucho más elaborado.

Puedes añadir el tiempo de desplazamiento hasta el lugar en el que harás las fotos. La cantidad de tiempo haciendo fotos en ese lugar.

Los trabajos posteriores como descargar las fotos, seleccionarlas, hacer copias de seguridad, la postproducción de las fotos, etc.

Siempre indicando el tiempo total que te lleva cada fase.

De este modo, si en algún momento aparece alguna reclamación sobre tu trabajo o el precio, puedes acudir al contrato que para eso lo haces.

4 – Precio detallado

El precio es una de las partes más importante de tu servicio ya que es lo que te permite seguir en este negocio.

Pero es mejor que el precio lo pongas lo más detallado posible y desglosando qué parte del precio corresponde a cada cosa.

Si crees que en tu trabajo puede haber extras en un momento posterior no está de más que lo añadas como elementos opcionales.

¿Por qué? Pues por una sencilla razón, por precaución.

Te contaré una corta historia real que me pasó a mi.

Contraté una boda con una pareja de lo más divertida si simpática.

Todo fue a pedir de boca, genial.

Pasaron unos meses desde la boda.

INCISO: esta boda se realizó con negativo y en una época que era corriente que los novios compraran copias en 15X20 para sus familiares y amigos.

Vinieron a solicitar su pedido de segundas copias de 15X20. Era un pedido grande. Les dije el precio total de su pedido y se montó una gran bronca.

Ellos me juraban y repetían una y otra vez que yo les dije que el precio de esas copias era 200 pesetas y no las 500 pesetas que les quería cobrar.

No pude convencerles de que era total y abolutamente imposible que yo le diga a nadie un precio que jamás he usado. Yo nunca vendí ese tamaño a ese precio, nunca. De modo que no podría haberlo dicho ni por error.

Además hacía varios años que ese precio estaba congelado, sin modificaciones.

Me obligaron a bajar el precio bastante para no crear un problema mayor.

MORALEJA: si pones en tu contrato un anexo con precios de opciones u otros servicios adicionales jamás podrá nadie decirte que les dijiste que algo valía una tercera parte de lo que realmente cuesta.

¿Entiendes ahora por qué es tan importante que tengas un contrato para tus trabajos de fotografía?

5 – Medios y plazos de pago

Es lógico. Si pones el precio tendrás que indicar cómo y cuándo se paga.

Pero no sólo eso. Este apartado debe también servir para:

– poder establecer un pago por señal de reserva de fecha

– determinar los plazos de los pagos si es que hay varios

– las posibles penalizaciones por falta de pago. Puede llegarse incluso a la cancelación del contrato por falta de pago en el plazo establecido.

– los métodos de financiación si aportas ese tipo de servicio de modo directo o indirecto

Mi recomendación es que tomes siempre un pago en modo de señal y reserva de fecha.

Esta cantidad no puede ser ridícula porque facilitará que tus clientes más desconsiderados cancelen la cita o el reportaje ya que no les supone un gasto elevado.

Además a ti te supone un trastorno acordar una fecha para luego no hacer nada. Puedes perder trabajos para ese mismo día y hora por estar reservado para otra persona.

Yo pediría al menos el 30% del importe del trabajo en concepto de señal.

Es evidente que el pago de la señal siempre es parte del precio. Es decir, si tu cliente te paga 300€ en concepto de señal, le quedarán 300€ menos por pagar sobre el precio final.

Es importante que distingas el pago de la señal del resto de los pagos.

En caso de cancelación del contrato por cualquiera de las partes el importe de la señal sirve para calcular la indemnización.

Si cancela el contrato el cliente, éste perderá el importe de la señal pero no el resto del dinero.

Si cancela el fotógrafo, devolverá todo el dinero aportado por el cliente íntegramente. Además pagará una indemnización equivalente al importe de la señal.

Es decir, que le deberías devolver el doble de la señal más el resto del dinero.

Ten mucho cuidado si dejas pendiente alguna cantidad por cobrar hasta que esté terminado el trabajo, para cobrar a la entrega del mismo.

En algunas ocasiones el cliente desaparece o se niega a pagar por las razones más diversas. Necesitas tener previsto ese caso para poder proceder al cobro.

Un caso especial es el de los reportajes de boda.

La experiencia me ha demostrado que los novios se van de viaje muy ilusionados para llegar y ver las fotos a su regreso, pero esa ilusión se la dejan en el hotel.

Al final pueden pasar más de 6 meses sin tener noticias de los novios. Y lo peor es que se han gastado el dinero en el viaje y otras cosas para su nueva vida y tú eres el último.

Por eso es mejor que cobres el 100% por adelantado o, como mucho, que dejes el 20% para el momento de la entrega.

Piensa que los otros profesionales a los que pagan los novios por motivo de su boda cobran como tarde el día de la boda. El hecho de que tú les entregues las fotos 4 días más tarde no es motivo para dejar de cobrar el 50% o más.

Hay otro motivo de preocupación con los reportajes de boda. Es posible que los novios vuelvan divorciados del viaje de novios. No es tan raro como puedes pensar.

En un caso así, si quedan pagos pendientes, ¿quién se hace cargo? deberías pensar en poner una cláusula en tu contrato que lo regule.

6 – Plazos de entrega y material a entregar.

Las fotografías y material correspondiente deben tener un plazo de entrega que se refleja en el contrato.

También debes indicar los medios materiales o digitales que incluyes como soporte de tu trabajo.

En el caso de que sean fotos físicas en papel y álbumes debe quedar bien claro los tamaños, modelos, cantidades y otros accesorios que puedan acompañar.

Si son soportes digitales (fotografía en archivo) tendrías que indicar si serán para descargar mediante un enlace o se entregarán en algún soporte como un lápiz USB o disco DVD.

Como he dicho antes, cuanto más detallado mejor.

No está demás que demuestres tu compromiso con los clientes imponiéndote a ti mismo una penalización si incumples tus plazos de entrega.

No hace falta que sea muy llamativa, sólo que de la impresión que te tomas en serio tus compromisos.

7 – Limitación o exenciones de responsabilidad

No quiere decir que te lavas las manos si pasa algo. Se trata de poner un límite a la voracidad de tus clientes.

Por lo general cuando un cliente llega hasta el punto de reclamarte ante un juez es porque está muy pero que muy enojado. Pero también puede ser que se trate de una pareja de psicópatas o sociópatas que les da igual todo con tal de sacar la boda gratis y ponerte en un problema.

Los apartados del contrato que limitan o modulan tu responsabilidad te protegen de estas personas.

8 – Derechos de imagen y protección de datos

Es un apartado que cada vez cobra más importancia dada la actual legislación.

Cualquier intento de obligar al cliente, por la fuerza de los hechos, a que te deje exponer las fotos que el hagas, es nula además de una tontería.

Todos tenemos derecho de cancelación de la autorización de uso de nuestros datos. Si una pareja te firma un contrato en el que les obligas a darte permiso para exponer las fotos por mero hecho de firmar el contrato, esa misma pareja puede darte al minuto siguiente una carta exigiendo la cancelación de la autorización.

De este modo tú te quedarías sin poder enseñar las fotos porque tendrías que obedecer la ley.

Hay un método mejor para lograr lo que deseas. Te lo explico en el vídeo.

9 – Revocación del contrato en el plazo legal

Desconozco cómo será en otros países, pero en España todos tenemos derecho a tener unos días de reflexión después de haber firmado un contrato.

Dentro de ese plazo legal de reflexión el cliente puede cancelar el contrato sin sufrir ninguna penalización en absoluto.

El motivo por el que el legislador obliga a incluir este derecho es para evitar que todos podamos caer en las garras de un gran vendedor que nos deja sin la camisa.

El hecho de que tú no la pongas no elimina este derecho ya que está en las leyes españolas. Pero si tú lo incluyes le das al cliente una sensación de mayor seguridad y tranquilidad que podría beneficiarte.

4 – Redacción de los contratos de fotografía

Los contratos son ley entre las partes. Por ese motivo es necesario que su lenguaje y modo de redactarse se acerque lo más posible al técnico jurídico que al coloquial.

Redactar un contrato en lenguaje coloquial, además de incorrecto, puede dar lugar a muchas confusiones por falta de precisión.

Estas imprecisiones pueden, más tarde, causarte problemas.

Una característica de los contratos y del lenguaje jurídico es que no usa adjetivos o palabras vacías. A cada cosa se le llama por su nombre o por el papel que ocupa en el contrato.

Lo digo porque he visto algún contrato (como el que podrás descargarte) en que el fotógrafo que lo redactó se llama a si mismo “el autor” y a los clientes “la pareja”.

Que el fotógrafo sea “el autor” es pretencioso desde un punto de vista coloquial pero es impreciso en un lenguaje jurídico. No se especifica de qué es autor. Podría tratarse del autor de una calamidad que impide que se celebre la boda o del autor de un acto que provoca una avería en tu cámara de fotos.

Recuerda que en el Derecho suele hablarse del “autor del delito”. Por tanto, en tus contratos, llámate por lo que eres en el mismo contrato. Es decir, serás el fotógrafo o el videógrafo.

En el caso de los clientes tampoco es correcto llamarles “la pareja” porque es tremendamente impreciso jurídicamente. Pero es que desde el punto de vista coloquial supone tomarse unas confianzas con tus clientes que les niegas si te autodenominas “autor”.

El modo correcto de llamar a tus clientes en tus contratos es precisamente el lógico. Les llamarás “cliente” simplemente o en los contratos de fotografía de boda podrás decir los novios o los contrayentes.

Piensa que “novios” hace referencia a un modo de vivir la relación de pareja antes del matrimonio y que, realmente, no siempre tiene que ser aplicable a todos tus clientes.

Si les llamas clientes jamás te equivocarás porque eso es precisamente lo que son.

El tu contrato procura usar un lenguaje claro, conciso, preciso y sin florituras. Cíñete a los hechos y a sus consecuencias, sin usar adjetivos calificativos que no son necesarios.

5 – Modelos de contratos de boda descargables

Aquí abajo tienes la posibilidad de descargarte un PDF con unos modelos de contrato de fotografía de boda.

En este documento, lo primero que verás es un recordatorio de la estructura básica que puede tener un contrato de fotografía.

Seguidamente verás el Modelo 1. Éste es un modelo que tengo guardado desde hace muchos años pero que no he llegado a usar nunca.

Después tienes el Modelo 2 que el modelo de contrato de reportaje de boda que yo escribí para mi. Le acompaña el anexo de solicitud de permiso para exponer las fotos conforme a la LOPD.

Este modelo es fruto de mi experiencia. Es decir, de lo que me ha pasado, de los problemas que he tenido y que he ido incorporando a mi contrato.

He tenido clientes que eran abogados, jueces o notarios; o lo eran los padres de alguno de los novios. Alguno me comentó seriamente que tenía que estudiarlo. Con el paso de los días les preguntaba y me decían que lo habían leído y que todo estaba en orden.

Imagino que eso quiere decir que no tiene nada ilegal.

Para terminar tienes el Modelo 3 que me ha llegado hace pocos días y que me ha dejado perplejo.

Me parece un pésimo texto con bastantes legalidades y no pocas incorrecciones. Le he intercalado mis comentarios sobre qué me parece cada párrafo y cómo lo dejaría yo si es que lo quieres poner.

Aquí debajo tienes una caja para compartir este artículo en las redes sociales.

Cuando lo compartas desaparecerá y en su lugar verás un texto que explica cómo acceder a los modelos de contrato.

ADVERTENCIA: Los modelos de contrato NO se encuentran en este blog. Aquí no verás el enlace de descarga. Comparte el artículo en las redes sociales y sigue con atención las instrucciones. Lee con atención.

6 – CONCLUSIONES

Ya has visto algunas ideas para hacer tus propios contratos de fotografía.

Sobre todo si te dedicas al reportaje social y concretamente a las bodas.

Ahora te toca a ti revisar tu contrato y compararlo con las ideas y propuestas que te hago.

Dime ¿tienes contrato?

¿Cómo es?

¿Vas a modificarlo después de leer este artículo?

¿Hay alguna cosa que podríamos añadir para completar el contrato? ¿Qué se te ocurre?

Aporta tus comentarios y participa con tu valoración del post y compártelo en las redes sociales.

No callaran mis versos.

Me considero un amante fanático al climax de la mujer en el sexo, esa exquisita prueba de que hice las cosas bien, ese enloquecedor ego que me da al ver esa sublime erupción en su entrepierna, que fue capaz de llevarla a recorrer la vía láctea aún teniendo un universo infinito guardado en el interior de sus muslos.
Tenerla frente a mi gimiendo de placer al masturbarse, o por tenerme dentro de ella completamente hecho un animal, haciéndole el sexo fuerte, intenso, salvaje… Para que no tenga más opción que dejar que su mar en calma se convierta en un maremoto de sensaciones inconmesurables, de esas emociones indescriptibles que se adueñan de su ser, en la cima del placer que por un segundo le hace sentir en el cielo, perdiendo la razón con el desenfreno.
Infierno sofocante, divino paraíso, el placer más intenso que una dama pueda sentir.
Amo ver a una mujer con su traje de Eva, con su mejor lenceria de piel desnuda, sin complejos, sin ataduras, que le permitan sentirse sensual ante mi, que sea conocedora de su cuerpo y dueña de su mente, que tenga la certeza de saber que puede cambiarlo todo!, cuando su lujuria aparece, que no use tabus para mostrar todo lo que posee, lo que siente, lo que desea, lo que anhela.
Me atrapa sentir y observar como su cuerpo se contrae, como dilata sus pupilas, como se eriza su piel, como el corazón se acelera, como gritos incontrólables le dan melodía a esa entonación de placer, a esa perversión que termina satisfactoriamente con sosiego.
Y sí por escribir esto me han de juzgar, de señalar, y ponerme la soga al cuello, que lo hagan!! Que sensuren mis letras, pero no callaran mis versos.

L. Z.

Rosario y Benjamín

Corría el año de 1965, en una ranchería cercana a Ixtlahuaca en el Estado de México, la cual ni nombre tenía de tan oculta y desconocida, apenas algunas casas de adobe se comenzaban a levantar, no había luz eléctrica ni agua potable, un camino de terracería que prácticamente desaparecía con la oscuridad de la noche, nadie se atrevía a entrar a esos parajes en cuanto anochecía, ya que era muy fácil perderse tomando veredas equivocadas que conducían hacia las milpas.
Rosario y Benjamín llegaron a vivir ahí recién se casaron, les habían dejado algunas parcelas para cosechar y podían comenzar a cultivarlas y poder hacerse de sus cosas. Rosario, una mujer jóven de apenas 17 años, era callada, tal vez eso era lo que le había enamorado a Benjamín, esa recatada mirada, llena de melancolía hacía que latiera el corazón del también joven muchacho.
Pasó el tiempo y no tardaron en embarazarse, Rosario comenzó a tener una alegría inusual, cantaba mientras hacía sus tortillas sentada frente a su gran comal, donde también hervían sus ollas de barro que contenían la comida que saciaría el hambre del cansado Benjamín. Se respiraba otro ambiente de alegría y paz, pero no todo era así, al caer las 6 de la tarde, los grillos comenzaban a cantar y el silencio se hacía más pesado.
Rosario le había pedido a Benjamín que pusiera ventanas de madera, porque escuchaba a lo lejos algunos chillidos que pensaba eran de algún animal y eso la atemorizaba, Benjamín así lo hizo, solo dejó unos pequeños agujeros en medio de las ventanas para poder ver hacia afuera en caso de necesitarlo.
Llegó la hora del nacimiento, llamaron a la partera para que asistiera a Rosario, y así lo hizo. Por fin nació el pequeño Vicente, pero al contrario de lo que esperaban, no lloró, el bebé abrió inmediato sus grandes ojos parecidos a los de la madre, y no emitió ningún sonido, aún así, fue la alegría de ambos y el orgullo de él por ser varón.
Pronto las pocas vecinas que tenían, fueron a conocer al pequeño Vicente, todas admiradas de que fuera tan calladito.
Rutila, la vecina más vieja, advirtió a Rosario que mientras no lo bautizara, pusiera unas tijeras abiertas debajo de la almohada del pequeño Vicente, o un par de chiles pasillas en cruz, ya que corría el riesgo de que las brujas, atraídas por su inocencia, vinieran a chuparle el alma y el niño moriría. Todas le contaron su experiencia de que al caer la noche, los chillidos que se escuchaban, provenían de unas pequeñas bolas de fuego que se alzaban enmedio de la oscuridad. Eran las brujas buscando almas, hambrientas y enfurecidas al no encontrar nada que las alimentara.
Rosario no comentó nada, su silencio habitual se hizo presente, Rutila pensó para si -Advertida estás.
Una mañana, Rosario despertó a Benjamín enmedio de gritos, Vicente, el pequeño Vicente ya no estaba en su montón de cobijas que le servían de cama, Benjamín enloqueció, abrió la puerta que atrancaban por dentro de la casa, no se explicaba cómo pudieron haber entrado. Las ventanas de madera estaban perfectamente cerradas y sin signos de haber sido abiertas.
Benjamín buscó y buscó, preguntó con las vecinas y ninguna le supo dar razón. Rosario estaba inconsolable, su mirada perdida, sus ganas de vivir se fueron. Así pasaron las semanas y ni rastro del pequeño Vicente.
Ambos tuvieron que regresar a su vida cotidiana sin poder superar la desaparición de Vicente, pasaron muchos meses, y la herida comenzaba a sanar. Una mañana de verano, Rosario le da la noticia a Vicente ¡Iban a tener otro bebé! Una mezcla de sabor agridulce los invadió, habían perdido uno, pero tenían la esperanza de otro.
En esta ocasión Benjamín extremó precauciones, pocas veces la dejaba sola, mandó a traer a su hermana Tomasa para que fuera a cuidar a Rosario. Cualquier esfuerzo valía la pena, pasaron los meses y estaban a días de que naciera la pequeña Esperanza, así la nombrarían ya que fue lo que les trajo nuevamente a su vida. Aún con el dolor de la pérdida de Vicente, pero con la alegría de un nuevo comienzo.
Una tarde, Tomasa le explicó a Benjamín, que no podía quedarse más tiempo, tenía cosas qué hacer y esa noche no la pasaría con ellos. Benjamín lo entendió y la acompañó a la terminal de autobuses para que se fuera, dejó encerrada a Rosario para que nadie pudiera hacerle daño en su ausencia.
Benjamín regresa a su casa, atareado por la caída de la noche, apenas y alcanzaba a ver el camino de terracería, si no fuera porque se lo sabía de memoria, se hubiera perdido. Toca la puerta para que Rosario le abra, no encuentra respuesta, se empieza a impacientar, toca más fuerte, nadie responde. Corre a buscar ayuda a la casa más cercana ubicada a medio kilómetro de la suya. Regresa con Felipe y su hijo Santiago, ambos logran derribar la puerta que se encontraba atrancada por dentro. No hay nadie, la casa apenas iluminada por una vela, ni rastros de Rosario…
Arman un grupo de gente que se une a la búsqueda, todos gritan ¡Rosario! ¡Rosario!, y ninguna respuesta.
Solo faltaba buscar en el panteón del poblado más cercano, pero Benjamín se decía a sí mismo: “- Es imposible que Rosario pudiera caminar tanto con el peso del estómago de casi 9 meses”, casi se da por vencido, pero un extraño presentimiento lo invade. Le dice a Felipe que lo acompañe, Felipe algo temeroso, lo anima a que sigan la búsqueda en la mañana, al menos con la luz del día, Benjamín se resiste, la luz de la luna parece ser su cómplice, ya que al despejarse y asomarse radiante, al menos deja ver un poco dentro de la oscuridad de la noche.
Benjamín decide ir solo, no iba a esperar a que alguien lo quisiera acompañar, se encamina hacia el panteón, y comienza a escuchar sonidos, sonidos húmedos, sonidos de gruñidos mezclados con goteo. Se acerca curioso hasta la parte de dónde venían esos sonidos, la luz de la luna era clara, radiante, y bajo de ella, se asomaba la figura de una mujer sentada, desnuda, con las piernas abiertas, ¡Era Rosario! El espectáculo no podía ser más aterrador, ¡Rosario! Le gritó Benjamín, ¿qué haz hecho mujer?, no podía con su asombro y con su horror, Rosario había parido, y con hambre descomunal, devoraba poco a poco a su hija Esperanza. Benjamín sin poder más con aquella escena, sufre un desmayo, convulsiona, convulsiona y nadie lo escucha para ayudarlo. Rosario, con la vista fija hacia el cuerpo de Benjamín, sonríe levemente y piensa para sí. Más comida…..

El Retrato Fotográfico Creativo: Qué, Cómo, Por Qué

En general, cuando hablamos de realizar retratos, el imaginario popular piensa en las típicas sesiones de fotos en las que el/la modelo posa para la cámara, con más o menos naturalidad, y el fotógrafo hace una serie de fotos pensando en un posible book o reportaje. Pero un retrato puede ir mucho más allá de este concepto porque un retrato bien hecho puede llegar a ofrecer una infinidad de posibilidades artísticas.

En este artículo vamos a hablar de las posibles opciones creativas que podemos tener a la hora de hacer un retrato para, así, llegar a explotar al máximo esta disciplina fotográfica.

¿Qué entendemos por retrato? ¿Y por “sesión de fotos”?

Como decía en la introducción, cuando alguien habla de retrato, la gran mayoría de gente piensa, automáticamente, en una sesión de fotos. Sobre todo aquellas personas que no tienen relación con la fotografía. Pero también los aficionados a este arte que no se han planteado nunca el retrato como algo más grande que una simple sesión de fotos.

Cuando hablo de una sesión de fotos, me refiero a las típicas sesiones fotográficas en la que un/a modelo posa para la cámara, sin más pretensiones que lucir la ropa que lleva puesta o, simplemente, inmortalizar gráficamente el aspecto físico de aquella persona. Me acabo de inventar esta definición y no pretende ser, en absoluto, ofensiva ni despectiva para este tipo de fotos, ¡que quede claro! Pero si aceptamos que hacer un retrato es mucho más que hacer click delante de una persona, estaremos de acuerdo en que existe una infinidad de posibilidades para sacarle el máximo de partido al hecho de retratar.

Las opciones creativas del retrato

Existen distintas maneras de realizar un retrato. Todas ellas tienen en común la figura humana pero la observan de una manera distinta con el fin de conseguir distintos resultados. Allá van algunos ejemplos:

  • La abstractualización. Consiste en aprender a mirar el cuerpo de manera abstracta y conseguir verlo, sólo, como figuras, líneas o sombras que retratar. El resultado suele ser bastante llamativo porque si el cuerpo está bien abstractualizado, a primera vista, el ojo no reconocerá que aquello que está viendo es una figura humana. Pero con algo más de observación, la figura se descubrirá y, entonces, no podremos dejar de verlo como lo que es: el cuerpo visto de una manera original. ¿Algunos consejos para conseguir abstractualizar la figura humana? Verlo de cerca, jugar con la luz para esconder unos detalles y potenciar otros y, sobretodo, entrenar el ojo para verlo de una forma distinta. Estos consejos, por supuesto, nos pueden servir para cualquier tipo de foto asbtracta, aunque no se incluyan retratos en ella.

  • El personaje. Aquí la figura humana lo es todo. Se trata de crear una historia y que nuestro/a modelo la represente. El retrato que debemos buscar si queremos conseguir este tipo de fotografía tiene que ser planificado, esclavo de la historia y centrado en explicar algo. Así que para este tipo de fotografías la planificación fotográfica es muy importante, igual que la elección del/la modelo. Quizás la manera mas fácil de conseguir un modelo humano es recorriendo a amigos y familiares pero puede ser que esto no sea suficiente para este tipo de fotografías, pues la persona que aparezca en ellas tiene que tener la fuerza suficiente como para transmitir aquello que buscamos explicar. Si quieres experimentar con este tipo de retratos, tómate tu tiempo en buscar la persona adecuada para encarnar tus personajes. ¡El resultado final te lo agradecerá!

  • “Una figura más”. Hasta ahora siempre hemos hablado del cuerpo humano como el elemento principal de la fotografía pero también podemos usarlo como un elemento más de la composición, que no tenga especial importancia dentro de la imagen. De la misma manera que en la imagen pueda haber una mesa o una ventana, incorporamos, también, una figura humana. Será complicado conseguir que nuestro modelo no añada ningún tipo de significado más allá del que puedan añadir los otros elementos de la composición porque, como ya hemos dicho en alguna ocasión, al factor humano siempre añade atractivo y “enganche visual” a una fotografía. Así que es trabajo nuestro aprender a utilizarlo como queramos. Este es, tan solo, un ejercicio fotográfico más que podemos intentar desarrollar.
  • La referencia humana. Otro tipo de retrato en el que la figura humana no es lo más importante de la composición. O quizás sí, porque aún sin ser el motivo principal de la fotografía, nos ayudará a darle otro significado a la imagen. Con buscar la referencia humana me refiero a hacer una fotografía en la que no haya referencias del tamaño real de las cosas. Y colocar en ella una figura humana que haga la función referencial. Esto puede servir para enseñar la majestuosidad de paisajes, para delatar macros falseados… En estos casos, además, podemos conseguir que la figura tenga una doble función: por un lado, como ya hemos visto, darnos las referencias espaciales de nuestra fotografía y, por el otro, regalarnos ese factor humano que tanto llena de significado algunas imágenes.

El autorretrato también es una opción

Hemos hablado ya bastantes veces del autorretrato y de aprender a mirarlo con otros ojos. El caso es que para todas las funciones del retrato que acabamos de ver, puede funcionar igual un retrato “ajeno” que un autorretrato. Así que no te cierres puertas, si quieres hacer un retrato y no tienes ningún modelo disponible, plantéate ser tu propio modelo.

¿Sólo se puede ser creativo a la hora de hacer click?

En absoluto. Ya sabemos que hacer fotografía no es sólo activar el obturador. Así que cualquiera de las variables del proceso fotográfico puede ser un buen punto de inicio para realizar un retrato creativo. Por ejemplo, la iluminación. Un retrato tiene tantas posibles iluminaciones como ganas de innovar tenga el fotógrafo (o el iluminador, si procede) así que sería absurdo intentar clasificar los retratos según el tipo de iluminación que tengan porque, seguramente, no habrá dos iluminaciones exactamente iguales. De todas maneras, hace tiempo, en dZoom hablamos de las principales maneras de iluminar los retratos pero ¿sabías que puedes utilizar la luz para modificar el retrato a tu antojo y, así, poder transmitir aquello que quieras? Vamos a poner un par de ejemplos:

Si iluminamos un retrato por el lado amplio de la cara (esto es, por la zona que está más cercana a la cámara), lograremos suavizar texturas y conseguiremos una cara menos angulada y con rasgos más suaves. Este tipo de luz se suele utilizar con funciones correctivas, para disimular narices anchas, por ejemplo. Aún así, también lo podemos usar para transmitir serenidad y pureza pues las sombras que se generarán en la cara de nuestro/a modelo serán pocas y, además, por norma general quedarán “escondidas” (por la nariz o la barbilla, por ejemplo). Este tipo de luz suele funcionar muy bien con iluminaciones suaves, que aporten una atmosfera suave al retrato. Pero, por supuesto, cualquiera es libre de investigar y seguramente se pueden conseguir retratos muy interesantes con una iluminación amplia y dura.

Por otro lado, si iluminamos un retrato por el lado estrecho de la cara (es decir, por aquel lado que se encuentre más lejano a la cámara), conseguiremos realzar el contorno de la cara y disimular la redondez de aquellas caras más ovaladas. Este tipo de luz crea sombras muy visibles dejando, a veces, la mayor parte de la piel en la sombra. ¿Qué se puede conseguir con esto? Se pueden conseguir imágenes con mucha fuerza, con texturas, con contrastes. Fotografías misteriosas en las que lo que se oculta es quizás más importante que lo que se muestra. Esta iluminación suele combinar bien con luces duras, que marquen bien las sombras. Aunque igual que en el caso anterior, ¡esto no es una ley inmutable!

Un retrato, evidentemente, también se puede iluminar de manera frontal pero una luz frontal no es equivalente a una luz simple o vacía de significado. Este tipo de iluminación suele generar muy pocas sombras en la cara del/la modelo, así que toda la atención del espectador quedará depositada en la mirada del retratado, que ganará fuerza. Esta iluminación suele dar aires de grandeza y se ha utilizado mucho para retratos de personas famosas y artistas.

Por supuesto, aquí lo que menos importancia tiene es la teoría. La práctica lo es todo. Aprende a utilizar la iluminación para transmitir aquello que quieras, para contar cosas. Y, sobretodo, no te cierres puertas, experimenta y crea!

Nuestro amigo el arte digital

Un retrato creativo puede incluir, también, una buena dosis de procesado digital. Hay muchos fotógrafos que toman sus imágenes ya pensando en el resultado final que quieren conseguir con ellas. Esto implica, a lo mejor, crear escenarios, personajes e historias a través del ordenador, siempre partiendo de la base de una fotografía, claro está. En mi opinión personal, las imágenes resultantes de estos tipos de retoques empiezan a alejarse de lo que vendría a ser fotografía pura y dura y se acercan a lo que yo llamo “arte digital”. No es en absoluto algo despectivo, simplemente, otra rama artística. Sea como sea, es una opción que podemos investigar para llegar a unos retratos más creativos y originales.

Se acabaron las aburridas fotografías individuales

Hay muchísimas maneras de presentar tus fotografías una vez están terminadas. Por norma general acostumbramos a presentarlas de manera individual e independiente unas de otras. ¿Has probado de juntar algunas fotografías para ver qué pasa con ellas? A veces, en una misma situación fotográfica podemos tomar varias fotografías que se complementan. De este modo, la historia que cuentan dos imágenes por separado crece y se hace más fuerte y profunda. Montar dípticos, trípticos o composiciones fotográficas en general puede ser otra manera de dotar un retrato de creatividad.

Las 6 Expresiones Clave que Más Puertas te Abrirán en Fotografía

A la hora de hacer fotografía tendremos que relacionarnos, sí o sí, con algunas personas que, quizás, nos permitirán conseguir nuestras mejores fotografías. No sólo en el mundo del retrato, en otras disciplinas de la fotografía también tendremos gente alrededor, tanto si hacemos fotografía de estudio (donde contamos con la ayuda de un equipo), como si salimos a la calle a retratar la vida urbana de nuestro alrededor.

Así pues, siempre habrá gente alrededor de nuestra cámara y, sin duda, debemos saber relacionarnos con todos ellos porque, además de poder establecer relaciones de amistad más o menos profunda, el hecho de ser bien vistos por estas personas nos puede proporcionar más de una buena fotografía. Así pues, vamos a ver las 6 expresiones que más te ayudarán en este aspecto.

De Sentido Común pero no por ello Menos Importantes: “Por Favor” y “Gracias”

Es la primera expresión de la que vamos a hablar pues la buena educación es completamente necesaria en nuestro campo y en la vida en general. Si te plantas delante de alguien o algo y empiezas a tomar fotografías sin pedir permiso, dar explicaciones ni mostrar cierto interés por la gente que te rodea, ésta puede sentirse molesta o, incluso, ofenderse. Por esto, no tengas miedo en pedir que, por favor, te dejen hacer esta o aquella foto. Explica tus intenciones, quién eres, qué haces con la cámara… En definitiva: acércate a la gente para que no te vean como alguien extraño, sino como alguien como ellos que sólo quiere inmortalizar un espacio, una acción…

Si trabajas con modelos, también es importantísimo todo esto, no olvides que son personas y que agradecerán cualquier tipo de consideración que tengas hacia ellos. Si necesitas una posición concreta y especial, pídela “por favor” y termina con un “gracias“.

No es nada recomendable hacer fotos en un sitio o a alguien e irse sin decir nada. Sé que esto es bastante de sentido común, pero ya que estamos hablando de “buenos modales fotográficos”, no está de más dejar constancia de ello. Si después de tomar unas fotografías dejas una mala imagen, es posible que, en otra ocasión que necesites de esas mismas personas para volver a realizar fotos, no colaboren. Y todo por recordar la experiencia pasada. Es por esto que debes ser lo más amable posible, para conseguir dejar un buen recuerdo. ¡Quién sabe si en un futuro necesitarás de ese buen recuerdo para poder hacer otras fotografías!

Por último, aunque el robado sea una técnica fotográfica de gran valor artístico, a veces puede ser recomendable pedir permiso para realizar algunas imágenes. Ya sean retratos u otro tipo de fotografía. Antes de hacer clic, plantéate cuál es la mejor opción. Y cómo crees que conseguirás un mejor resultado: pidiendo permiso o haciendo la foto sin que nadie se entere.

“¿Quieres Verlo?”

Has estado haciendo fotos (ya sea a una persona o a un lugar lleno de gente). El hecho de enseñar tu trabajo en la cámara puede conseguir que la relación que la gente tenga contigo sea diferente, pues les estarás ofreciendo razones para ganarte su confianza. Ten en cuenta que ellos no saben qué has visto ni a qué estás haciéndole fotos. Por eso, el hecho de enseñar lo que has estado fotografiando te puede ayudar, también, a seguir haciendo fotos, pues si se da el caso de que, quizás con el teleobjetivo, estás sacando la foto de algo que ni siquiera afecta a las personas que están por la zona, el hecho de mostrárselo puede conseguir que se relajen y tú puedas trabajar más tranquilo.

Si lo que estás fotografiando es un modelo, el hecho de enseñar las imágenes que has estado tomando puede ayudar, también, en muchos aspectos: puede conseguir que se relaje (sobre todo si es alguien que no está acostumbrado a posar, pero también ayuda a los modelos más experimentados) y, además, puede ayudarle a ver posibles defectos en su modelaje para así, mejorar y conseguir, entre todos, mejores imágenes.

“Aquí Tienes mi Página Web”

Esto sirve tanto si tienes una página personal como si publicas tus imágenes en un blog o una galería: no importa. El caso es que, después de enseñar las imágenes en la cámara, proporcionar un sitio donde poder ver esas mismas imágenes con más calma y calidad, será agradecido por aquellas personas que realmente estén interesadas en tu trabajo o, simplemente, tengan curiosidad.

Si sabes cuándo vas a publicar las fotos, díselo, para que puedan estar pendientes de verlas. Por supuesto todo esto te será mucho más fácil si tienes preparadas unas tarjetas de visita. Ten en cuenta que estas tarjetas no son sólo para los profesionales. Te aseguro que, una vez tienes estas tarjetas en tu poder, encontrarás miles de excusas para repartirlas. Así que ponte una tarde delante del ordenador y prepara un diseño original que te defina (puedes utilizar tus propias fotografías, por ejemplo!).

Además, ten en cuenta que esta puede ser la excusa perfecta para montar un portfolio online que muestre tu trabajo bien ordenado y que explique quién eres y qué haces. Así, cuando repartas tu tarjeta y la gente entre a Internet a ver tu trabajo, aunque en realidad no seas un profesional, darás sensación de profesionalidad. De alguien que se toma en serio lo que hace.

“Es un Proyecto Personal”

Muchas veces, el hecho de andar haciendo fotos con una cámara “grande” puede llevar a toda aquella gente que no está metida en el mundo de la fotografía a pensar que están delante de un “fotógrafo profesional” que está haciendo esas fotos para sacar dinero con ellas. Esto puede llevar a reacciones y comportamientos hostiles por su parte.

En cambio, si explicas que lo que estás haciendo es un proyecto fotográfico personal (aunque en realidad consista en, simplemente, dar un paseo con tu cámara). Puedes explicarles que vas en busca de la esencia de ese lugar, o que estás buscando los detalles que más definan un evento o una acción. Demuéstrales que eres un artista en busca de la belleza. A continuación, de nuevo, enseñarles tu trabajo y mostrarles qué haces y por qué lo haces terminará de ayudarte para conseguir lo que necesites.

Lo importante, tanto aquí como en las expresiones anteriores es darte a conocer, enseñar que no tienes nada que esconder. Simplemente estás ahí, haciendo lo que te gusta.

“¡Qué Bien está Quedando!”

Es una manera de motivar a toda aquella gente que pueda estar involucrada en el proceso fotográfico. No se trata sólo de hacer la pelota, sino de explicar qué es lo que está saliendo bien, por qué está saliendo así y qué se puede mejorar. Cuando se trabaja con un equipo (en una sesión de retrato donde pueda haber, por ejemplo, modelo+maquillador+estilista+asistente) es importante mantenerlo unido, para poder trabajar como una sola persona. Por esto es tan importante que tú, que tienes el resultado final del trabajo de todos entre las manos, sepas compartirlo con todos ellos, no sólo mostrándoselo sino, también, compartiendo tu opinión (respetuosa siempre, por supuesto) y dando lugar a que las demás personas relacionadas con la fotografía que acabas de tomar expresen también las suyas mediante preguntas como “¿qué te parece?”.

Así, además de saber su opinión, sabrás cómo la mejorarían, qué creen que está bien y qué creen que está mal. El trabajo resultante será mucho más completo y agradecido y todos aprenderéis más. Esto no se centra, sólo para aquellas ocasiones en las que trabajemos con un equipo especial. Si estamos haciendo fotos en un sitio en el que puedas estar rodeado de personas como podría ser, por ejemplo, realizando una fotografía en una tienda, o en una casa ajena, también puedes animar a todo el mundo a dar lo mejor de sí para aquellas tomas.

“Sonríe, ¡Por Favor!”, Mira el Pajarito…

Sea lo que sea, no olvides tu sonrisa en casa cuando salgas a hacer fotos. La sonrisa es un idioma universal, probablemente lo que más puertas te abrirá en fotografía y en la vida en general.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte-Andrade y Blanco

Mejor conocido como Simón Bolívar, (Caracas, Capitanía General de Venezuela, 24 de julio de 1783 — Santa Marta, República de Colombia, 17 de diciembre de 1830) fue un militar y político venezolano de la época pre-republicana de la Capitanía General de Venezuela; fundador de la Gran Colombia y una de las figuras más destacadas de la emancipación americana frente al Imperio español. Contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.

“Con solo 47 años de edad peleó 472 batallas siendo derrotado solo 6 veces.

Participó en 79 grandes batallas, con el gran riesgo de morir en 25 de ellas.

Liberó 6 naciones, cabalgó 123 mil kilómetros, más de lo navegado por Colón y Vasco de Gama combinado.

Fue Jefe de Estado de 5 naciones.

Cabalgó con la antorcha de la libertad la distancia lineal de 6.500 kilómetros, esa distancia es aproximadamente media vuelta a la Tierra.

Recorrió 10 veces más que Aníbal, 3 veces más que Napoleón, y el doble de Alejandro Magno.

Sus ideas de Libertad fueron escritas en 92 proclamas y 2.632 cartas. Lo mas increíble es que muchas de ellas fueron dictadas de forma simultánea y en diferentes idiomas a distintos secretarios.

Y el ejército que comandó NUNCA CONQUISTO, sólo LIBERÓ.”

Lo anterior fue el argumento con el cual la BBC de Londres eligió al Libertador Simón Bolívar como el Americano más prominente del siglo XIX….

y es nuestro. 🇻🇪

SB

Cómo posar para una foto

¿Alguna vez te has encontrado sin saber cómo posar para las fotos? Ya sea que estés tomando el retrato o posando para él, saber unos cuantos trucos puede mejorar enormemente tus fotografías. Aprende cómo el ángulo de tu cuerpo, la posición de la cámara y la luz pueden afectar tus retratos.

Posando la cara

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Inclina tu cara. Es mejor evitar tomar una foto de la cara en línea recta. Esto no permite sombras, lo que hace que la cara se vea más amplia y añade los “4,5 kilos” (10 libras) extra por los que son conocidas las cámaras.

  • Inclina tu cara ligeramente lejos de la cámara, de tal manera que se creen sombras a lo largo de los pómulos y la nariz.
  • Inclina tu mentón hacia abajo. Tener un mentón alto no se ve natural, sino que también posiciona la cámara para ver por tu nariz. También trata de extender tu mentón. O piensa en llevar tus orejas hacia delante al posar. Esto ayuda a evitar un doble mentón y crea una línea bajo tu mandíbula.[1]
  • Evita los ángulos severos. Mueve tu cabeza cómodamente, de tal manera que tu pose no se vea forzada.

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Concéntrate en los ojos. La cámara literalmente debe centrarse en los ojos, pero la composición del retrato también debe atraer al espectador a tus ojos.

  • Mantén tus ojos bien abiertos, sin verte asustado. Evita los párpados caídos que dan una apariencia soñolienta.
  • Si quieres ver a un lado, evita desviar la mirada completamente de la cámara. Esto cerrará más los ojos y hará que solo lo blanco sea visible más que todo. En su lugar, mira al lado solo ligeramente descentrado. Haz que la nariz siga a los ojos.[2]
  • Las cejas son igualmente importantes como los ojos para expresar emoción, así que asegúrate de que ambas estén relajadas y correspondan con lo que estén expresando.
  • Mantén tus ojos cerrados unos cuantos segundos antes de tomar la foto, para ayudarte a evitar parpadear en medio de la toma.

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Elige la posición de tu cámara. Debido a que el foco de los retratos es la cara, la cámara debe posicionarse de manera que la acentúe. Las posiciones de cámara más altas son más favorecedoras, aunque ponerla al nivel de los ojos funciona bien para la mayoría de las situaciones.

  • Para una foto más natural, haz que la cámara tome la foto al nivel de los ojos.
  • Para expresar poder o dominio, toma la foto con la cámara ligeramente bajo el nivel de los ojos mirando hacia arriba.
  • Posiciona la cámara ligeramente desde arriba para crear un efecto adelgazador y una línea de mandíbula más fuerte.

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Usa una sonrisa natural. Nada puede arruinar una foto más rápido que una sonrisa falsa. La emoción forzada hará que la foto se vea así: forzada. Ignora las posibles inseguridades y sonríe naturalmente.

  • Siempre sonríe con tus dientes. Las personas con dientes torcidos, amarillos o imperfectos de alguna manera pueden tener la tendencia de tratar de sonreír con sus bocas cerradas para cubrirlos. No lo hagas; las sonrisas naturales siempre muestran dientes. Para que tu retrato se vea real, muestra un poco tus dientes, aunque sea a través de labios abiertos.
  • Cuando sea posible, haz que alguien te haga reír. La risa real produce las fotos más bonitas y evita que pienses en tu sonrisa.
  • Moja tus labios antes de sonreír, ya sea lamiéndolos o aplicando protector labial. Esto evitará cualquier grieta antiestética y añadirá un poco más de luz a tu cara.

Posando el cuerpo

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Inclina tu cuerpo. Tomar una foto en línea recta añadirá peso y te hará parecer desproporcionado. En su lugar, gira en un ángulo de 2/3 para darle una apariencia adelgazadora a tu cuerpo. Dobla tus hombros lejos de la cámara.

  • No te encorves y asegúrate de que tus hombros estén hacia atrás. La buena postura te hará parecer más alto y delgado.
  • Concéntrate en tus partes más delgadas. Si tienes una cintura pequeña, inclina la cámara para resaltar lo pequeña que es. Si tus piernas son tu mejor característica, entonces gira de tal manera que puedas acentuarlas. Asegúrate de no añadir volumen a tu abdomen manteniendo tu brazo cerca de tu torso. En su lugar, coloca tu brazo de manera que haya un espacio entre este y tu cintura. Tu fotógrafo debe ser capaz de dirigirte.
  • Posa en líneas diagonales. Esto significa que posiciones tu cuerpo de tal manera que tus brazos, piernas y torso eviten estar directamente verticales.

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Ten una posición correcta. No mantengas ambos pies rectos hacia delante, ya que esto pondrá rígido el resto de tu cuerpo y te hará ver menos cómodo.

  • Trata de inclinar un pie lejos del otro aproximadamente a 90 grados.
  • Coloca un pie en una superficie más alta para crear profundidad a la toma.
  • Apoya tu peso en un pie. Para las mujeres, cambia tu peso a tu pie trasero. Esto puede ayudar a darte un ángulo favorecedor. Para los hombres, cambia tu peso a tu pie delantero para darte una pose más masculina.

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Encuentra un lugar para tus manos. Podría parecer más fácil dejar tus manos colgando a tus lados, pero esto puede darle un aspecto sin vida a una foto. En su lugar, prueba diferentes formas de posar tus manos. Piensa también en tus brazos. Los hombres que quieren brazos más largos podrían querer mantenerlos cerca de sus cuerpos, mientras que las mujeres que quieren brazos más delgados deben asegurarse de que estén lejos del cuerpo.

  • Crea movimiento con tus manos a medida que las pongas en la posición en lugar de solo colocar la mano. Colocar la mano mediante movimiento ayuda a crear una pose más natural.
  • Ten tus manos cerca de tus bolsillos. Los bolsillos actúan como una parada de reposo natural para nuestras manos, así que posa con ellas puestas sobre los bolsillos o ligeramente dentro de estos. Para los hombres, poner la mano dentro del bolsillo crea una pose agradable.
  • Pon una mano en tu cadera. Esta pose es utilizada principalmente por mujeres, pero funciona de maravilla para resaltar tu cintura: la parte más delgada de tu cuerpo. También ayuda a evitar que tu brazo parezca más grande.
  • Siempre dobla tus dedos y muñecas. Rara vez te pararás o sentarás sin que alguna de estas cosas ocurra naturalmente, así que recréalas en tus fotos. Los chicos pueden posar como si estuvieran sosteniendo rocas pequeñas, mientras que las chicas pueden posar con manos más largas y curvadas elegantemente.
  • Evita tener tus manos abiertas cerca de tu cara. Son aproximadamente del mismo tamaño y te harán parecer desproporcionado. Si mantienes tus manos cerca de tu cara, ciérralas ligeramente o mételas parcialmente en tu cabello.
  • Evita agarrar tus manos. Sujetar tu propia mano no parece natural a menos que estés sentado.

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Mueve tus piernas. Como con todas las poses, evita la rigidez. Mantener tus piernas relajadas y dobladas harán que una foto se sienta más natural. Trata de cruzar tus piernas a la altura de los tobillos o las pantorrillas si eres mujer. Para los hombres, trata de separar tus piernas ligeramente.

  • Dobla una rodilla ligeramente y colócala delante de la otra para hacer que tus piernas parezcan más delgadas.
  • Evita una postura demasiado amplia, ya que esta se verá posada y poco natural. Una postura amplia también puede mostrar agresión, lo que normalmente es algo que debes evitar en las fotos.
  • Tomar la foto con la cámara desde abajo dará la ilusión de piernas muy largas, un beneficio adicional definitivo si resultas ser de baja estatura.

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Relaja tus hombros. Los hombros rígidos pueden quitarle movimiento al resto de tu cuerpo. Tus hombros nunca deben estar mirando directamente a la cámara, sino que siempre debes girarlos en un ángulo.

  • Trata de tomar una foto desde atrás de tus hombros, con tu cabeza volteada hacia atrás. Esta es una nueva perspectiva interesante y puede hacer que tu cuerpo parezca más pequeño.
  • Colocar tus hombros en diferentes planos puede ayudar a añadir profundidad a tu foto. Si puedes, logra bajar un hombro para que esté cómodamente más bajo que el otro.

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Añade movimiento a tus articulaciones. El dicho para los retratos es: “si puede doblarse, dóblalo”. Las articulaciones dobladas se ven más naturales que las rígidas. Esto incluye tus codos, muñecas, rodillas, caderas y tobillos.

Posando para un autorretrato

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Concéntrate en tus atributos. Ya que vas a posar solo, no tienes que preocuparte por la forma en la que alguien más se verá en tu foto. Posa de manera que acentúes lo mejor que tengas que ofrecer.

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Sé creativo. En vez de un retrato estándar, toma fotos que sean idiosincráticas. No hay necesidad de tomar una foto que se vea justo como la que todos tus amigos toman. En su lugar, encuentra una pose, un fondo, luz o un atuendo que te ayude a resaltar individualmente.

  • Toma un autorretrato mientras haces algo que ames. Ya sea jugando un deporte, leyendo un libro o caminando por la naturaleza, encuentra algo que las personas puedan identificar como algo que disfrutes.
  • Vístete para tus fotos para que puedas presumir tu estilo único.
  • Siéntete libre de usar utilería para hacer tu foto única, pero ten cuidado de verte como si estuvieras actuando con ella.

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Considera las fotografías informales. Las fotografías informales te atrapan mientras estás haciendo algo naturalmente, en lugar de posar completamente. Aunque las mejores fotos informales se toman cuando no estás consciente del fotógrafo, las buenas fotos informales pueden recrearse posando.

Posando para fotos en pareja o grupales

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Mantén las cosas naturales. Las mismas reglas se aplican tanto a las tomas de pareja como las individuales. Si estás posando con alguien más, trata de evitar la rigidez y desigualdad entre ambos. Asegúrate de que tú y cualquiera en la foto actúen igualmente relajados para que nadie resalte con una pose poco natural.

  • No te tomes fotos de frente, asegúrate de inclinar tu cuerpo.

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Usa diferentes poses. En vez de tener a un grupo de personas imitando la misma pose, permite que cada uno se pare cómodamente a su manera o que cada persona pose de manera diferente.

  • Hacer que todos posen de manera diferente le da a la foto una apariencia natural. También ayuda a evitar que alguien resalte como el mejor o el peor si todos están posando de la misma manera.

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Usa diferentes ángulos. La tendencia para las fotos grupales es tomarlas todas desde el frente y el centro. En su lugar, trata de tomar fotos grupales y de pareja desde diferentes lados y direcciones para centrarte en diferentes personas en el grupo.

  • En vez de hacer que todos miren a la cámara, haz que las personas se miren entre sí. Esta es una buena manera de posar si estás tomando una foto de pareja. Mírense unos a otros o haz que uno de ustedes mire al otro.

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Evita un fondo animado. Debido a que las fotos de pareja o grupales tienen más de un sujeto, tener mucho movimiento en el fondo puede ser distractor para la vista. En su lugar, usa profundidad de campo reducida o un fondo tranquilo para centrarse en las personas.

Consejos

  • Para dar la ilusión de partes del cuerpo más pequeñas, coloca las partes más grandes de tu cuerpo lo más lejos posible de la cámara. Las cosas que están más cerca parecerán más grandes que las que estén más alejados en la distancia.
  • Toma fotos con buena luz de ambiente. Demasiada luz directa puede lanzar sombras duras que te harán ver más viejo de lo que eres.
  • Mantén una buena comunicación con el fotógrafo para obtener las mejores poses. Un buen fotógrafo debe ser capaz de dirigirte en la pose más favorecedora para tu tipo de cuerpo y posición.

Por: wikihow