Mes: mayo 2015

Quiero a mi pareja, pero no estoy enamorado

Parece que se trata de una epidemia. He perdido ya la cuenta de cuántas parejas, que no llevan mucho de casadas, se han presentado en mi consultorio con el mismo problema: “Amo a mi pareja, pero no estoy enamorado”, dicen. Luego elaboran una lista de las cosas que no les gustan de su pareja, y expresan un mar de dudas acerca de la relación que llevan, y por qué ya no pueden seguir con ese estilo de vida. Cabe decir que este “fenómeno” ocurre tanto en mujeres como en hombres, y el diálogo siempre es el mismo, el enigma de “no puedo vivir con mi pareja, pero tampoco sin ella”.

Al principio intentaba que hablaran de sus dudas, en procura de aclarar sus sentimientos, de disuadir que al casarse es normal sentir un cierto nivel de duda y nerviosismo; pero todo resultaba vano, porque no había progreso. Hasta que un día entendí que el problema residía en que hablábamos demasiado y actuábamos poco; es decir, había olvidado que “amar” es un verbo y no una palabra pasiva, un sustantivo. Mientras el enamorarte en un principio es, hasta cierto punto, fácil, el permanecer enamorado precisa de constancia, detalles y mucha paciencia. Mis pacientes tenían la actitud que este estado de enamoramiento debía de seguir, aunque se ignoraran como un regalo caído del cielo. Mas no es así, el seguir diciendo te amo en una relación estable puede llegar a ser más difícil por diferentes razones:

Percibes, de modo más fácil, las imperfecciones de tu pareja, tanto físicas como emocionales. La imagen de casi cualquier persona al despertarse por la mañana no es la más placentera, máxime cuando estamos acostumbrados al perfume y el maquillaje que se aplican con esmero durante el noviazgo.

No puedes esquivar aquellos días en los que alguno de los dos está de malas. No importa que casi no lo veas durante todo el día: el hecho es que comparten el mismo techo y, por ende, sus vidas. En un matrimonio no es posible escapar a los malos ratos del otro.
La rutina de mantener el hogar provee una forma de olvidarnos de los pequeños detalles que hacíamos en los días en que tan solo pensar en la persona amada provocaba incluso suspiros.

Es por esto que tenemos que recordarnos que el amar implica acción; en especial, si nos cuesta más trabajo y quizá estemos de lo más ocupados. A continuación te presento tres ideas para conservar el enamoramiento mediante tus propias acciones y esfuerzos.

1. Hagan listas de cualidades
Ambos tomen papel y lápiz y escriban lo que su pareja hace para que se sientan amados; ya que, como bien he aprendido en mi vida profesional y personal, a veces demostramos amor de la forma en que nos sentimos amados, pero no como nuestra pareja lo experimenta, o lo necesita. Por ejemplo, a veces sucede que una persona se siente amada a través de aspectos más prácticos, como que le ayuden con los quehaceres del hogar, en tanto otra con acciones pequeñas tales como tomarse de las manos, abrazos, besos, etcétera. Hagan la lista (“Me siento amado cuando haces…”) y pónganla en un lugar visible, para que se acuerden de amar a su pareja ese día.

2. Sigan saliendo en citas
Es indispensable que sigan saliendo en citas, en especial las de cariz romántico, en las que se toman su tiempo para arreglarse y hacer algo especial. No se precisa de mucho dinero para arreglarse, tomar una colcha, ir a un parque y ver las estrellas mientras se toman de la mano.

3. Procura ver lo mejor en tu pareja
A veces nos sucede que cuando la vida es estresante resulta más sencillo concentrarnos en los errores y deficiencias de nuestra pareja. Recuerda que NADIE es perfecto, y que existen muchas razones por las cuales te casaste con esta persona, así que procura ver lo que sí hace bien en lugar de darte una lista mental de todas las cosas en las que falla.

Si sientes que el estar enamorado se está perdiendo en tu relación, ¡haz algo al respecto! Recuerda que el que quiere permanecer enamorado no espera a que el sentimiento venga por sí solo, lo busca, lo cuida y no lo deja ir, aprendiendo que cuanto más hace por su pareja más recibe, contribuyendo al enamoramiento mutuo y felicidad plena en el matrimonio.

Carta a la esposa de mi mejor amigo

Hace unos años, mi esposa y yo tuvimos una comida con uno de nuestros más grandes amigos, un exitoso profesionista, un amoroso padre y un esposo ejemplar, a quien conozco desde la infancia. Aprendí a quererle como a un hermano, por todas las experiencias que vivimos juntos.

Tanto él como yo teníamos pocos años en nuestros respectivos matrimonios en ese entonces, por lo que me resultó extraño algo que le dijo a mi esposa, mientras estábamos comiendo:

“Cuídalo mucho. Ámalo y cuídalo. Te lo encargo”.

Mi esposa sonrió sin ocultar que le resultaba rara esa petición, viniendo de alguien que no era un familiar mío. Entonces, mi amigo comprendió la duda y explicó:

“Él es mi amigo, y me importa. Es solo un favor especial que te pido: Cuídalo”.

Hoy quiero corresponder la atención de mi amigo haciendo algo por tu novio o esposo. Es cierto, no soy amigo de todos los chicos cuyas esposas leerán este artículo, pero quiero darles voz a todos sus verdaderos amigos, a quienes les interesa que él —tu pareja— sea feliz. Por eso, me pondré en el lugar de cada uno de esos amigos:

La carta

“Eres la novia o la esposa de mi amigo. Aunque tú y yo casi no convivimos o apenas nos conocemos, nos une el interés genuino por el bienestar de él —sí: tu novio, mi amigo—. Por ello, me gustaría que considerases algunas cosas:

1. Él no es perfecto

“Hoy te quiero decir que hasta donde yo sé, mi amigo no es perfecto, pero tiene lo suficiente para ser feliz e irradiar esa felicidad a otras personas. Requiere ajustes, por supuesto, y aún tiene mucho que aprender, pero él está seguro de que en tu compañía, las experiencias que vivan lo ayudarán a crecer. Aprovecha todas esas experiencias.

2. Respeta su individualidad

“Él es un gran apasionado del deporte (o de la música, o de su trabajo, o de la ciencia, o de la ayuda humanitaria, etc.) y sus amigos lo admiramos por eso. Es muy probable que de ahí haya surgido tu amor por él: no menosprecies ese aspecto de su vida, porque harás que se marchite.

3. Perdona sus defectos

“Cuando se porte mal, no ignores su proceder. No apruebes sus conductas inadecuadas. Pero no retribuyas mal por mal: enséñale con amor y firmeza. Créeme: es lo que mejor les ha funcionado a sus padres, a sus maestros y a nosotros, sus amigos.

4. Ámale como es

“Ayúdalo a mejorar, crecer y triunfar, pero nunca a costa de tu aceptación. Camina con él, apóyalo, levántalo y motívalo. No te hagas expectativas exageradas sobre él, que harán que te decepciones fácilmente. Ten en cuenta que él vio en ti el cumplimiento de sus más hermosos sueños.

5. Tú eres lo más importante en su vida

“Por último, recuerda esto: eres lo más valioso y hermoso en su vida: él dejó todo por ti, incluso renunció a pasar mucho tiempo con nosotros, sus amigos, para estar contigo. Lo hizo porque no hay nada en el mundo más bello para él, que estar contigo y ser felices juntos. Por todo lo anterior, te pido, te suplico lo ames, lo cuides y luches por él cada día. Es mi amigo y espero que siempre sea feliz y sé que en este momento, tú eres la parte más importante de su felicidad.”

Como dije, no soy amigo de tu esposo o novio, pero acaso esta carta, con sus peticiones y consejos, sea útil para que ambos sean más felices juntos. Aunque no te conozco, te pido que aceptes mis palabras como recibes las de un verdadero amigo.

Saliendo de la rueda del hámster

La zona de confort es aquella área “segura” y más o menos predecible. El común de las personas se mueven en ese círculo que llamaremos la rueda del hámster. Creen que avanzan, pero sólo corren en el mismo lugar.

Si observas que llevas tiempo haciendo lo mismo y no te conduce a donde quieres llegar, entonces es muy simple, es tiempo de cambiar la estrategia porque sino te estancarás en el mismo lugar.

Evita vivir rutinariamente sin diferenciar los días que pasan. Obviamente, tenemos un trabajo y unas tareas repetitivas en el hogar, pero igualmente podemos darle la vuelta a aquello que no te guste y hacerlo más placentero dentro de lo que cabe.

La vida es un instrumento creativo y debemos hacer con ella Arte. Deja tu distintivo poniendo acción en la palabra para encajar tu pieza en la creación por un mundo mejor, por ti, por mí y por todos.

Inercia versus acción

“No hacer nada por miedo a cometer un error ya es un error”

No debemos temer a los cambios, sino a la inercia.
Según la Real Academia Española (RAE) la inercia se define como:
Resistencia que oponen los cuerpos a cambiar el estado o la dirección de su movimiento.
La incapacidad que tienen los cuerpos de modificar por sí mismos el estado de reposo o movimiento en que se encuentran.

Cuando tienes un problema y no haces nada por resolverlo, a la vez lo perpetúas.
No enfrentar y evadir la situación es lo que agrava el asunto.

Como dice el refrán: “hay que tomar al toro por los cuernos” somos el timón de nuestras vidas, Los únicos pueden cambiar el sentido de dirección somos nosotros mismos.
Sino te gusta tu trabajo, cámbialo.

Si tienes problemas matrimoniales y ambas partes han hecho lo que les toca y no se puede, pues ponle punto final.

Lo que no debemos es anclar el barco largo tiempo, fíjate que la embarcación está hecha para viajar como la vida misma tiene que avanzar.

Apnea

Cabe un siglo en este martes por la noche,
dueles más que el peor dolor que se inventó.
El espejo lanza dardos de reproche,
hoy empieza lo que ya se terminó.

La esperanza se tiró por la ventana,
el insomnio se quedó a vivir aquí
El ayer lo dejó todo pa’ mañana,
y el mañana cuando esté yo ya me fui.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás.
Caigo hasta el fondo del mar, arañando la burbuja en que no estás.
Imposible respirar,
el oxígeno se fue de este lugar.

Te regalo esta canción desesperada,
desabrida como lunes por la tarde.
Colapsado caigo al fondo y en picada,
y no tengo ni el valor pa’ ser cobarde.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás.
Caigo hasta el fondo del mar, arañando la burbuja en que no estás.
Imposible respirar,
el oxígeno se fue de este lugar.

Prisa de rendirse y claudicar,
descenso en espiral profundidad.
Amnesia de pelear por respirar,
deseo de rendirse en soledad.

Oxigeno golpeando una pared,
el pulso tropezando sin radar.
Colapsa corazón a su merced,
morir será mejor que recordar.

No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás.
Caigo hasta el fondo del mar, arañando la burbuja en que no estás.
Imposible respirar,
el oxígeno se fue de este lugar.

Cada quien su invierno

Yo no vine a recordar el invierno
ni a decirles como es que hay que vivir,
cada quien con su cielo, su invierno
su duda, su historia, su miedo a morir.

Si usted está aquí por que quiso
y yo estoy aquí porque quiero,
no hay engaño cuando hay previo aviso,
usted pone el viento, yo pongo el velero,
a lidiar otra vez contra el miedo,
a intentar que la gloria no se venga a la casa

Cuando esto termine iré a algún hotel
servicio a la carta, más solo que Dios
aplausos tatuados en toda la piel,
silencios que duelen, un vuelve, un adios
cada quien se irá rumbo a su casa
con algo que es mio y de nadie más.

Se me queda una canción compartida
y otra visa para coleccionar.
Un “¿qué tal?” y ya estoy de partida,
un pedazo de cielo que tendré que olvidar,
no me puedo quedar en la gloria,
mañana se viene, otro día será.

Y Cuando esto termine iré a algún hotel
servicio a la carta, más solo que Dios
aplausos tatuados en toda la piel
silencios que duelen, un vuelve, un adios,
cada quien se irá rumbo a su casa
con algo que es mio y de nadie más.

Yo no vine a recordar el invierno,
ni a decirles cómo es que hay que vivir.

Suavecito

Suavecito me pusiste todo en su lugar
suavecito, como juego para armar
como al barro el alfarero, como brisa de aguacero
conquistaste, suavecito.

Colocaste besos justamente en el lugar
suavecitos, cirugía para curar
las heridas que dejo el pasado sin sanar
y en el caos de mi infierno instalaste tu gobierno
y abrazaste suavecito.

Suavecito, fuiste casi imperceptible
sin prisas de a poquito
colocaste tu bandera inamovible,
suavecito, fuiste tan demoledora
pasito con pasito
tu paciencia arrolladora me salvo
suavecito.

Suavecito fue ganando con saber perder
suavecito sin afanes de imponer
con la calma que viene del tacto de mujer
como huella de gaviota, como se forma una gota
me atrapaste suavecito.

Me aceptaste como un cero izquierdo y sin valor
me peleaste sin nada a tu favor
con la suavidad con la que se mueve un rumor,
con el paso de un anciano, con paciencia de artesano,
me salvaste, suavecito.

Suavecito, fuiste casi imperceptible
sin prisas de a poquito
colocaste tu bandera inamovible,
suavecito, fuiste tan demoledora
pasito con pasito
tu paciencia arrolladora me salvo
suavecito.

El mejor Firewall

Una célula humana contiene 75 MB de información genética.

Un espermatozoide contiene la mitad; eso significan 37.5 MB.

Un ml de semen contiene 100 millones de espermatozoides.

En promedio la eyaculación dura 5 segundos y contiene 2.24 ml de semen.

Esto significa que la producción del miembro de un hombre equivale a 37.5 MB x 100,000,000 x 2.25)/5 = 1,687,500,000,000,000 bytes/segundo = 1,6875 Terabytes/seg

Esto quiere decir que el óvulo femenino soporta este ataque DDoS a 1,5 terabytes por segundo, y solo permite que pase un solo paquete de información lo que lo hace el mejor hardware firewall del mundo.

La mala noticia de esto, es que ese paquete de información que deja pasar, cuelga el sistema por aproximadamente nueve meses.

¿Cuánto sexo necesita tu relación?

Es un conflicto que surge en cada relación que ha conseguido durar más de un año o dos, (o incluso sólo unos meses). Causa tensiones, peleas, y lastima sentimientos. Con frecuencia la pareja se siente incomprendida y frustrada. Más allá del nivel de satisfacción, tarde o temprano, la mayoría de las parejas tendrán conflictos referentes al sexo. Algunas investigaciones muestran que una de las peleas más comunes se centra alrededor de la frecuencia sexual o de la intimidad. Es un estereotipo pensar que el conflicto viene del hombre buscando una mayor frecuencia que su mujer, pues este no siempre es el caso. Por otra parte, las expectativas insatisfechas en la recámara pueden infiltrarse y causar problemas de comunicación, una falta de conexión emocional, e inestabilidad general en la relación. Entonces, ¿cómo puedes contrarrestar tal negatividad? ¿Cuál es la cantidad correcta de sexo? Aquí están algunas ideas generales para ayudarte a que este tema no debilite otros aspectos de tu relación.

¿Cuánto sexo debería tener una pareja?

La respuesta correcta a esta pregunta es que no existe una “cantidad correcta”. Cada pareja es diferente, y lo más importante, cada persona se enfrenta a circunstancias que le cambian la vida debido a enfermedades, Carrera, o hijos (entre otras muchas cosas) que interactúan con su disponibilidad y deseo sexual. Pudiera haber algunas veces en la vida de una pareja donde tener sexo todos los días sería perfectamente posible mientras que en otros momentos existiera alguna imposibilidad. Algunas investigaciones muestran que una pareja “promedio” por lo general, tienen sexo cerca de 2 o 3 veces por semana. Sin embargo, si te preocupa estar por debajo de este promedio, te animaría a analizar tu intimidad en el curso de muchas semanas o muchos meses. Reitero, cada pareja tendrá buenas y malas semanas en términos de frecuencia de la intimidad y no hay un número mágico que las parejas necesiten alcanzar, para ser “sanas”.

¿Cómo evitas los conflictos negativos acerca de la intimidad sexual?

Para el compañero que desea más

Comprende que la intimidad es una calle de doble sentido. Es obvio que el sexo implica a dos personas. Es muy claro, de acuerdo a investigaciones, que el sexo es más gratificante, placentero y satisfactorio, si ambos compañeros tienen deseos de intimar. Si eres quien desea tener más sexo de una manera regular, comprende que tener sexo todos los días no sería la experiencia placentera que crees, si el deseo de tu pareja no concuerda con el tuyo. Estarán mejor si retrasas la intimidad en caso que tu pareja no este de humor y evita tomarlo como un rechazo personal.

Para el compañero que quiere menos

Comprende que es muy probable que tu pareja este buscando conexión no gratificación física. Con frecuencia la persona que quiere menos sexo considera a su pareja como un obsesionado por el sexo, y demasiado enfocado en el elemento físico de la relación. Se puede sentir como que es lo único que le interesa a su pareja. Es importante que la persona que desea menos, comprenda que participar en el sexo es uno de los mejores signos de una relación sana, y con frecuencia tiene un origen en un deseo por una conexión, tanto física como emocional. En nuestro mundo moderno hay infinidad de lugares en donde puede dirigirse (en internet u otras formas) si están buscando sólo gratificación personal. Los intentos de tu pareja para tener intimidad nacen del amor y el deseo de intimar contigo. Maneja esos intentos como tales, y cuida que tus reacciones no sean demasiado negativas o se sientan como un rechazo a tu pareja.

Para ambos

Hablen de tabús. Aún para las parejas que han tenido intimidad sexual por muchos años, el sexo puede ser un tema tabú. Para tener una comunicación sana es vital que las parejas hablen de temas relacionados con el sexo de una forma abierta. Si un compañero quiere tener intimidad y el otro no, negocien un “vale de cita programada” y haz que el compañero que no lo desea explique su razón con claridad. Aunque pudiera sonar poco romántico, programar la intimidad puede ser muy práctico y útil para muchas parejas (en especial las que tiene hijos). Dispongan ese “vale” para el día siguiente y pasen el día coqueteando y jugando uno con el otro. Transfórmenlo en algo que ansíen. Otra opción puede ser tomar turnos para estar “a cargo” de iniciar la intimidad. Sobre todo, hablen acerca de intimidad y sexo.

Aunque estas cosas pueden ayudar a muchas parejas a evitar conflictos referentes a la frecuencia del sexo, no es probable que ayude con temas más complicados y conflictivos que pueden estar experimentando. Si te preocupa que los problemas de intimidad sexual hayan creado problemas a largo plazo en la relación, busca la asesoría correcta y obtén un diagnóstico completo de la salud de tu relación.

Toda mujer merece

Mereces un amor que te quiera despeinada,
con todo y las razones que te levantan de prisa,
con todo y los demonios que no te dejan dormir.

Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.

Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos,
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.

Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos,
que respete que eres libre,
que te acompañe en tu vuelo,
que no le asuste caer.

Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión,
el café y la poesía.