Cada quien su invierno

Yo no vine a recordar el invierno
ni a decirles como es que hay que vivir,
cada quien con su cielo, su invierno
su duda, su historia, su miedo a morir.

Si usted está aquí por que quiso
y yo estoy aquí porque quiero,
no hay engaño cuando hay previo aviso,
usted pone el viento, yo pongo el velero,
a lidiar otra vez contra el miedo,
a intentar que la gloria no se venga a la casa

Cuando esto termine iré a algún hotel
servicio a la carta, más solo que Dios
aplausos tatuados en toda la piel,
silencios que duelen, un vuelve, un adios
cada quien se irá rumbo a su casa
con algo que es mio y de nadie más.

Se me queda una canción compartida
y otra visa para coleccionar.
Un “¿qué tal?” y ya estoy de partida,
un pedazo de cielo que tendré que olvidar,
no me puedo quedar en la gloria,
mañana se viene, otro día será.

Y Cuando esto termine iré a algún hotel
servicio a la carta, más solo que Dios
aplausos tatuados en toda la piel
silencios que duelen, un vuelve, un adios,
cada quien se irá rumbo a su casa
con algo que es mio y de nadie más.

Yo no vine a recordar el invierno,
ni a decirles cómo es que hay que vivir.

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