Día: 16 junio, 2015

Para ayudarte a reír

ohohohohohoh ohohohohohoh

Cuando sientas que el miedo te arropa mi amor.
Cuando el llanto te oprima y no consigas tranquilidad.
No dudes aquí voy a estar, sí

Ummm

Cuando no haya respuestas y la preocupación no te deje dormir,
no te deje encontrar la paz,
no dudes aquí voy a estar,
hasta el final, junto a ti.

Para ayudarte a reír, pa’ que no pierdas la fe,
Voy a bañarte de luz de la cabeza a los pies,
Para ayudarte a reír,
Para llenarte de bien,
Para empezar otra vez, aquí estoy yo.

ohohohohohoh uuuuu

Cuando el sólido grito de la desilusión te atormente la vida,
respira que aquí estaré en las buenas y en las malas y en cada una de tus mañanas,
junto a ti mi amor,

Para ayudarte a reír
pa’ que no pierdas la fe
voy a bañarte de luz de la cabeza a los pies
para ayudarte a reír para llenarte de bien
voy a cubrirte del sol y de la lluvia también
voy a cargarte mi amor cuando te duelan los pies
para ayudarte a reír
para empezar otra vez
(para ayudarte)

Cuando no entiendas el chiste y cuando te pongas triste
yo voy a estar ahí
(para ayudarte)
darte la sombra las tardes y decirte cuan grandes tu eres para mi

oh

Para ayudarte a reír
pa que no pierdas fe
voy a bañarte de luz la cabeza a los pies
para ayudarte a reír si si si
para llenarte de bien
voy a cubrirte del sol y de la lluvia también
voy cargarte mi amor cuando te duelan los pies

Para ayudarte a reír
para empezar otra vez eeez aquí estoy yo
ohohohohohoh
aquí estoy yo ohohohohohoh uuuuuuuh
mmmmmmmmmmmmmmmm
aquí estoy yo m m m m m …
aquí estoy yo m m m m m …
aquí estoy yo m m m m m …
aquí estoy yo m m m m m …

Por qué las mujeres deberían iniciar la intimidad sexual con más frecuencia.

Es cierto — Si tú, como esposa, decides darle absoluta prioridad a las relaciones íntimas dentro de tu matrimonio, cambiará la dinámica de tu relación de una forma positiva. No solo significará mucho para tu esposo, sino que los acercará y profundizará el compromiso que tiene el uno con el otro.

Las mujeres algunas veces sienten que los hombres quieren una sola cosa: sexo. Esto no es verdad.

Lo que tu esposo desea en realidad es que tú anheles tener una relación sexual, porque disfrutas estar con él, y la inicies. Sus necesidades más profundas, junto a las tuyas, se unirán cuando, como esposa, inicien una conexión física, en lugar de dejarle la iniciativa a él todo el tiempo

Mujeres, les hablo a ustedes

Seamos honestas con esto. Piensa cuando fue la última vez que iniciaste la relación sexual en tu matrimonio. Conozco todas las excusas que se te vienen a la mente en este momento – demasiado cansada, no lo necesitas, se necesita mucho esfuerzo, etc. A nadie le gustan las excusas—a todos nos gustan los resultados positivos. Si estás demasiado cansada, no deberías usar eso como una excusa noche tras noche. Deberías considerar que tu relación física necesita ser importante para ti también y no solo para tu marido. Puedes decidir tomar una siesta o tomar de la mano a tu esposo un poco antes y empezar a mostrarle afecto en lugar de esperar hasta caer en la cama, medio muerta de cansancio.

Es bien sabido que los hombres son los que por lo regular comienzan los acercamientos con sus esposas y están más interesados en la intimidad sexual (por lo menos con más regularidad). Cambiemos eso. Hay muchas buenas razones.

¿Por qué?

1. Tu esposo necesita saber que te vuelves loca por el

Es muy importante para tu esposo sentir y saber que llena todas tus necesidades— emocionales y físicas. También necesita saber que la parte física de tu relación no es unilateral. Tu esposo no quisiera sentir que es siempre él quién te pide, te ruega o te envía mensajes constantes de su deseo por tener relaciones. Lo que tu esposo quiere en verdad es a TI. Precisa saber que lo necesitas, de una manera física, igual como él te necesita. Cuando le demuestras tu deseo de intimar (con frecuencia), le harás saber que él te estimula, que él despierta la pasión en ti. Ese sentimiento lo hará sentir más varonil y más amado de lo que se ha sentido en mucho tiempo.

2. El sexo se transformará en algo más importante para ti

Una de las mejores maneras para que los esposos se expresen amor es a través del sexo. Puede ser que en este momento el sexo sea algo que disfrutas, pero no algo en lo que pienses o necesites con frecuencia. Sin embargo, cuando entiendes que es una oportunidad para que tú expreses amor por tu esposo de una manera tangible, se hará algo más importante para ti, y siempre será la parte más importante en tu lista de prioridades. Además, conforme inicies la intimidad física con frecuencia, será cada vez más placentera, divertida y satisfactoria para ti también— no solo para tu esposo.

3. La intimidad será más satisfactoria tanto para tu esposo como para ti

Anímate, intimar es placentero, divertido y significativo. Esa es la manera que se supone debe ser.

Cuando haces un esfuerzo por iniciar y entregarte por completo, la intimidad en pareja se transforma en una experiencia mucho más positiva y satisfactoria para ambos. Cuando sientes que estás satisfaciendo a tu esposo de una manera más profunda, reconocerás lo gratificante que te será hacer el amor con él.

Conforme tu esposo y tú comprendan que están siendo más participativos en la conexión física, recibirán el mensaje de que ambos se aman de una forma muy profunda, quieren ayudarse uno al otro y disfrutan estar juntos. Cuando sientas deseos de hacer el amor, tu esposo estará aún más deseoso como respuesta.

¿Cómo?

1. Sorpréndelo

Si tu esposo siempre comienza el acercamiento (te metes en la cama, apagas la luz, te besa y acaricia, y sabes lo que quiere), ¡sorpréndelo! Toma la iniciativa y acércate a tu esposo. Haz un esfuerzo por sorprenderlo de forma regular.

2. Hazle saber que lo estás planeando

Cuando le digas adiós en la mañana, dale un gran beso y hazle saber que estarás esperando ansiosa su regreso a casa. Envíale un mensaje y recuérdale que quieres un tiempo juntos esa noche. Dile que disfrutas estar con él y que amas pasar tiempo juntos. Deja la expectativa en cuanto a tu deseo de intimar más, o al menos que te interesa más de lo que te interesaba ayer. Y la razón por la que ahora te interesa tanto es porque amas a tu marido, lo amas de una manera tan profunda y quieres que lo sepa.

3. Prepárate

Si no tienes ánimos, anímate. Arréglate un poco. Pon algo de música. Concéntrate todo el tiempo. Haz que esta experiencia indique amor por tu esposo y una repuesta a sus necesidades; tus necesidades se cubrirán como recompensa. No tienes que estar involucrada al máximo o fingir ser muy apasionada— Solo se tu misma, pero con un poco más de atención. Da un poco más. Intenta enfocarte en él (no pienses en los quehaceres pendientes del hogar).

De ninguna manera estoy intentando promover que seas un objeto de placer para tu esposo. Más bien estoy enfatizando la importancia de buscar una relación íntima de manera que nunca te sientas de esa manera. Si sientes que tanto tu esposo como tú contribuyen de una manera equitativa a la relación sexual, ambos se sentirán satisfechos y conectados.

Así que recuerda que lo que tu esposo desea en verdad es que hacer el amor sea una experiencia que compartan, no un apresurado acto unilateral.

Reflexión final

En todo esto, no te sientas agobiada. Tu esposo no está esperando (o deseando) que tu inicies la intimidad física cada noche. Solo intenta hacerlo con regularidad — de cualquier manera, los dos pueden definir eso.

Por último, es importante recordar el propósito de la intimidad física. Es una oportunidad para ti y tu esposo de darse a sí mismos con sinceridad y confiar de forma completa uno en el otro; un tiempo para que demuestres a tu pareja cuanto lo amas y cuanto significa para ti; un momento para ser generosos.

Cuando decidas iniciar el contacto físico, descubrirás que la intimidad puede llegar a ser mucho más bella, unificadora y satisfactoria. Date la oportunidad. Con seguridad tu esposo estará encantado. Y quien sabe, solo con intentarlo pudieras descubrir que tus ideas, sentimientos y deseos por el sexo cambian en una forma positiva. Todo para el crecimiento de tu matrimonio.

¿Qué tiene ‘la otra’, que tú no tienes?

Cuando estamos en pareja, uno de los miedos más grandes, especialmente en las mujeres, es que nuestra “media naranja” mire hacia otro lado. Y no es que estemos locas: las estadísticas hablan de que no son pocos los casos donde hombres y también mujeres tienen relaciones alternas a las “oficiales”. Cuando esto pasa, nos sentimos además de traicionadas y dolidas, muy confundidas. Entre las preguntas sin respuesta que nos hacemos, una y otra vez, está la siguiente: ¿Qué tiene ella, que no tengo yo? Y hacemos de estas palabras un látigo con el que nos flagelamos, una y otra vez.

Cada cabeza es un mundo, y cada quién tiene sus propias razones, excusas y educación sobre la cual justificar sus acciones. Sin embargo, existen argumentos “estándar” que siempre que surge el tema, ellos dan para responder “qué le vieron a ella” y que ya no ven en nosotras. ¿Qué tienen ellas, que no tienes tú? Por lo pronto, ten cuidado que no sea alguna de estas ocho cosas:

1. Las amantes rara vez dicen no

Si quiere una salida después del trabajo, la respuesta es sí. Que se le hizo buena idea ir a sentarse en el parque a romancear, sí. ¿Quiere que le acompañe con los amigos? Claro que sí. Estas mujeres por lo general están dispuestas a pasar tiempo con ellos, en pocas palabras son las “novias eternas”.

2. Dedican tiempo a sí mismas

Cuidan su aspecto físico, procuran dar siempre su mejor cara y, por lo mismo se muestran siempre frescas, seguras y seductoras.

3. Son independientes

Son personas que con pareja o sin ella, pueden seguir con su vida sin mayor problema. Esto, a los ojos de muchos hombres, tiende a ser atractivo porque les hace sentir que si ella está junto a ellos, es porque le considera especial. Además, puede ser un reto mantenerla interesada.

4. Representan un escape a la rutina

Esta excusa es competencia desleal, porque es obvio que poco podemos hacer cuando vivimos en pareja para escapar a la rutina: tarde o temprano, algunas cosas serán rutinarias en mayor o menor medida.

5. Siempre prestan atención

Los seres humanos somos de dos tipos, básicamente: los que nos gusta dar amor, y los que preferimos recibirlo. El tipo “recibir amor” es el más común, especialmente en los caballeros, así que sentirse apreciados es una tentación grande.

6. No dan por nada por sentado

Saben que la relación no es segura, por esto, no temen echar mano de todas sus virtudes para mantener la atención. Esto es algo en lo cual las mujeres casadas no prestamos mucha atención, especialmente cuando llevamos mucho tiempo al lado de nuestras parejas.

7. Escuchan todo lo que él tiene para decir

Lo creas o no, tanto hombres como mujeres, disfrutamos que escuchen todas nuestras historias y, si además nos muestran interés en ellas, nos sentimos profundamente halagados, buscando la compañía de quien nos escucha.

8. Ríen

Así de simple. Los hombres gustan de las mujeres desenfadadas, no de aquellas que solo tienen boca para quejarse. Son casi incapaces de no dejarse llevar por un buen chiste, o un buen momento. Por nuestra parte, a las féminas nos fascina un hombre que nos haga reír.

Es evidente que muchas mujeres pueden darse estos “lujos” de los que hablo arriba porque no tienen una familia o un marido que atender. Sin embargo, algunos de esos atributos alguna vez los tuvimos también nosotras y los dejamos ir porque comenzamos a creer, equivocadamente, que ya no los necesitábamos.

Todo lo que he señalado son obviedades, pero no te equivoques: que sea obvio no quiere decir que lo tengamos presente siempre. Al contrario, así como son las virtudes comunes de los solteros, también son los errores comunes de los casados. Y como dijera la Madre Teresa de Calcuta: “Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos dejar de ponerle aceite”.

Tu esposo tiene 5 necesidades básicas, ¿estás satisfaciéndolas?

La clave de un matrimonio exitoso es la generosidad. Si puedes colocar las necesidades de tu cónyuge primero que las tuyas, estás en el camino indicado, independientemente de tu género. El deseo de llenar las necesidades de tu pareja no es de ninguna manera someterte a un rol inferior. Si de verdad amas a tu cónyuge, entonces quieres hacerlo feliz.

Cierto, las necesidades de cada hombre son diferentes. Sin embargo, de acuerdo a Willard F. Harley Jr., la mayoría de los hombres tienen las mismas necesidades básicas. Aunque cada persona es única, estas necesidades son las que la mayoría de los hombres eligen, en promedio. Ahora, dicho lo anterior, estas son las cinco cosas que, por lo general, hacen felices a los hombres:

1. Compañerismo

Mi esposo y yo somos un ejemplo cásico de un pareja que prácticamente no tiene nada en común. En especial en lo que se refiere a los pasatiempos, disfrutamos nuestras propias diversiones, lo cuál puede ser algo bueno en un matrimonio. Pero cuando pasamos tiempo juntos haciendo lo que nos gusta, es con frecuencia un momento de ganar y ceder. Pasar la tarde en el golf con mi esposo nunca fue algo que yo hubiera elegido, pero terminé divirtiéndome mucho. De hecho, fue una de las mejores citas que he tenido. Muéstrale a tu esposo que te importa mostrando interés por sus pasatiempos. Puede ser que él te regrese el favor y pase el día haciendo lo que quieres.

2. Satisfacción sexual

Este puede ser un tema sensible, pero es muy importante. Una cosa que mi esposo y yo hemos aprendido, es nunca considerar la intimidad como un juego, y nunca lo usamos como un medio de castigo. Hacer eso solo intensifica los sentimientos negativos y el resentimiento. La intimidad une a las parejas más que nada, y es importante para tu esposo. Necesita ser importante para ti. El que la intimidad marital sea especial, depende de la actitud y el esfuerzo de la pareja.

3. Admiración

En una relación saludable, tu esposo pone de su parte, ya sea al tener una Carrera, ir a la escuela, quedarse en casa con los hijos, etc. La mayoría de sus actos pueden pasar desapercibidos. Por ejemplo, mi esposo trabaja de 8 a 10 horas al día, luego pasa sus tardes asistiendo a la escuela o hacienda sus tareas. Puede ser que no veas de una manera física lo que tu esposo realiza por su familia cada día, lo cual hace que sus esfuerzos sean fáciles de olvidar. Como si estuviesen fuera de tu vista o de tu mente. Recuerda demostrarle y decirle a tu esposo, lo más frecuente posible, cuánto amas y aprecias todo lo que él hace por ti.

4. Menos críticas y quejas

El apoyo doméstico incluye crear un medio ambiente pacífico y bien manejado en el hogar. Tu esposo y tú pueden compartir las labores del hogar y otras responsabilidades de forma igualitaria, o tu esposo pude necesitar que tú manejes estas responsabilidades. Si es así, tu esposo debería estar haciendo su parte, por tanto tú llena las necesidades de él cocinando, lavando platos, manteniendo la casa limpia, etc.

5. Una esposa atractiva

Como esposa por más de 12 años, conozco la familiaridad y comodidad que puedes tener junto a tu esposo, lo cual es grandioso. Como madre de cuatro hijos, se lo fácil que es quedarse en pijama todo el día, el lujo que es tomarse una ducha cuando solo tienes cinco minutos de privacidad. Algunos días como esos están bien, pero no permitas que se convierta en un hábito. Esfuérzate por lucir atractiva para tu esposo. Si no lo ves hasta que llega 30 segundos antes de la cena, reserva unos minutos para arreglarte un poco. Empecé a hacerlo hace un par de años y noté una diferencia positiva en el humor de mi esposo cuando llegaba a casa. Además, te hace sentir muy bien.

Reconocer estos cinco aspectos es una manera grandiosa de analizar tu matrimonio para determinar las necesidades de tu esposo. Ya sea que esté en riesgo o no, cuando los esposos llenan las necesidades del otro, el matrimonio se fortalece.