Día: 24 enero, 2017

Típico chico

Soy el típico chico al que le gustan las chicas de grandes pechos y lindos cuerpos. Me fijo en lo físico. Un día un compañero del curso me dijo, “una amiga mía gusta de vos”, me lo dijo por facebook y me pasó el de ella. La agregué. Para mi sorpresa era una chica de mi escuela que siempre me la encontraba. Siempre pensé que estaba loca. No era de mi gusto, era gordita y no era muy atractiva. Si lo era, yo no lo veía. Comenzamos a hablar, era divertida y graciosa. Hablábamos mucho por chat. Un día me la cruce de frente y solo nos saludamos. A la semana me atreví a preguntarle si yo le gustaba. Ella me respondió que si, pero como a mi no me gustaba, decidí mentirle diciéndole “te daré una oportunidad”. Ese mismo día una chica muy hermosa y delgada me dijo que le gustaba y estuvimos juntos. Al poco tiempo empezamos a salir, mientras que a la chica de mi escuela aún le mantenía la ilusión. Un día ella me vió con “mi novia” (la chica hermosa) y yo le dije que de verdad no la quería lastimar, pero que ya estaba saliendo con otra persona. Ella entristeció y se marcho. No hablamos por semanas. Un día viernes encontré a mi novia con otro chico y se me vino el mundo abajo, fue horrible, entonces volví a casa y ví a la chica de mi escuela conectada, le hablé con 0 esperanzas de que me respondiera, pero para mi sorpresa, respondió, “hola bonito, ¿Cómo estas?”. Estaba con la misma alegría de siempre. Los días pasaban y no había día en que no le hablara, aunque solo fuera por tonteras, igual ella siempre respondía paciente y tierna. Pasaron varias semanas y un día le pregunté “¿Aún me quieres?”, ella respondió, “¿De qué forma?”, “¿Aún te gusto?”, pregunté insistiendo. Ella se demoró en responder. En su muro había publicaciones seguidas de un chico, hasta que ella me lo confirmó, “estoy saliendo con alguien”, en ese momento sentí un vacío muy grande, no entendía mucho por qué, pero dolía, “ah…” respondí, no pude escribir nada más. En ese momento pensé que esto habrá sentido ella cuando yo la rechacé. Solo nos saludábamos, nunca hablamos en persona. Hasta que un día me atreví a acercarme a ella, estuvimos conversando un rato largo. Cuando nos íbamos iba ella, un amigo mio y yo, tomé su mano. El roce de su mano con la mía me causó una extraña sensación. Sentí ganas de no volver a soltarla nunca más. Ella llevaba 5 meses de relación, se veía feliz, mientras yo solo quería abrazarla, por lo que decidí hacerlo. En ese instante sentía deseos incontrolables de no querer soltarla nunca más. Quedamos de acuerdo en salir otro día y así fue, tome su mano de nuevo. Había más cercanía. Ella sonreía y bajaba la vista, entonces entendí, me enamoré de ella. No me importaba su físico, solo no quería separarme de ella nunca más. Ella ahora lleva 9 meses de relación y yo he estado con muchas chicas, pero sigo enamorado de ella. De vez en cuando, solo cuando ella me lo permite, la visito. Ella no sabe lo que siento y jamás lo sabrá. Se casará dentro de poco pero no puedo evitar eso, quiero su felicidad, aunque sea lejos mío. Esta enamorada de otro, pero no de mí. Perdí la posibilidad de que ese amor sea mío. He besado muchos labios, imaginando como sería rozar los de ella, he dormido con muchas mujeres, imaginando su cálido cuerpo al lado mío, pero lamentablemente, ya no será nunca. Ella no me pertenece, ella no me quiere a mí.

¿Cuántos Orgasmos Puede Usted Tener en un Encuentro Sexual?

¿Cuántos Orgasmos Puede Usted Tener en un Encuentro Sexual?

Posted by Nancy Alvarez | 7 junio, 2014

Una revista de farándula me hizo una entrevista donde me preguntaban sobre mi sexualidad. Luego, en Escándalo TV se hizo una encuesta sobre mis respuestas a la pregunta de cuántos orgasmos se pueden tener en una noche de amor. Las respuestas me llevaron a una triste conclusión: ¡que mal estamos los latinos sexualmente hablando! Según los que respondieron, la mayoría de los latinos que viven en Estados Unidos tienen un sexo aburrido, mecánico y pobre. Es una pena. Solo 27 afirmaron que se puede tener más de veinte orgasmos en un encuentro sexual.

Antes se creía que solo una cantidad mínima de mujeres era multiorgásmicas, o sea, tenían la capacidad de tener muchos orgasmos seguidos. Hoy sabemos que toda mujer tiene la capacidad para ser multiorgásmica. Si lo es o no lo es, depende de que su compañero la estimule tan pronto empieza a “bajar” al tener un orgasmo, a entrar en la etapa de resolución. Al ser estimulada sexualmente al poco tiempo de obtener su primer orgasmo, logra que la mujer vuelva a estimularse y tenga uno, dos, tres, cuarenta orgasmos si quiere…con algo maravilloso; cuando alcanza el último, éste es tan fuerte y placentero, que será casi una experiencia de éxtasis.

Después se creía que los hombres no podían tener más de un orgasmo. Ya se ha comprobado científicamente que el hombre, si logra separar eyaculación del orgasmo con ejercicios simples, puede ser multiorgásmico como la mujer. Lo único que debe aprender es a tener orgasmo sin eyacular. Esto se consigue con un simple ejercicio, adquiriendo control sobre el músculo pubocoxígeo. Le aseguro que hará el amor toda la noche sin parar hasta que no quiera más y entonces eyaculará.

Este tema es tan viejo como la humanidad. En Oriente, el famoso sexo tántrico es algo que se practica y consiste en aprender a tener orgasmos múltiples, entre otras cosas. Ellos descubrieron mucho antes que la ciencia, que mientras más veces tengamos orgasmos o más nos acerquemos a él y lo detengamos, más fuerte y gratificante será el orgasmo final. Hicieron del sexo una experiencia de éxtasis, un arte.

Nosotros por nuestra cultura Judeo-Cristiana estamos llenos de tabúes hacia la sexualidad y esto nos lleva a tener sexo muy mecánico, muy casero y rutinario. Ojo hombres, si algo odia una mujer es tener sexo monótono, casero y mecánico. El hombre por su miedo a perder la erección tiende a ir directo al grano. Además de que se satisface mucho más rápido que la mujer, no disfruta hacer el amor y termina siendo muy mal amante. Las mujeres queremos un amante de mano lenta, las mujeres adoramos el sexo gourmet, el sexo que es como una buena cena, despacito, suavemente y tomándose su tiempo.

Ya lo he dicho en varias ocasiones, he observado que la mayoría de los hispanos tenemos mucho que aprender sobre este tema. Hemos confundido la práctica con la teoría. Los hombres hispanos, sobre todo, practican mucho, pero en teoría si les dieran un examen de conocimiento sobre sexo, sacarían cero. Sin teoría no puede haber buena práctica. Lasexualidad es algo que se desarrolla, nace con nosotros y no tiene límite, los límites se los ponemos nosotros mismos. En el placer sexual, el cielo es el límite.