Categoría: Superación Personal

VIRTUDES SUMISAS

Mucho puede escribirse acerca de cómo debe comportarse, cual ha de ser el carácter y la personalidad de la sumisa ideal. No existe un manual específico, ni una universidad donde te adjudiquen el título de “la verdadera sumisión”.
Cada dominante tiene sus preferencias de comportamiento en sus sumisos, y es en ésas tendencias en las que tendrás que basar tus actitudes para ser una buena sumisa… la mejor sumisa de tu Amo.
Existen sin embargo unas pautas generales, que pueden servirte como punto de apoyo en tu aprendizaje:

1.-Obediencia:

Es una de las características principales de una sumisa. Es la manifestación directa de la necesidad que una sumisa tiene de sentirse controlada, guiada, dirigida…
Ese sentimiento de que alguien organiza tu vida, da lugar otro sentimiento más profundo, el de pertenencia.
Si bien el ser obediente consiste en hacer aquello que el Amo ordena, ésta disciplina no debe convertirse en un mecanismo sin personalidad. Ser obediente, también significa poner interés en realizar bien lo ordenado y en tomar la iniciativa para satisfacer los deseos de tu Amo, adelantándote a la orden.
Si tienes alguna duda, sigue la primera regla de tu condición: Obedecer.

Donde reina la justicia, obedecer es ser libre – James Montgomery

2.- Subordinación intelectual:

Partimos de una actitud psicológica de respeto y consideración a tu Amo, actitud que has elegido libremente, escogiendo de entre todos los dominantes a un Amo que tenga una buena dotación intelectual, para enseñarte, dirigirte y gobernar tu vida a su antojo. Por ello debes asegurarte de seleccionar correctamente a la persona a la que entregarás tu sumisión, para evitar salir perjudicada. Si la persona sumisa no puede admirar a su Amo, menos podrá respetarle u obedecer sus órdenes.
Considerando esto, el Amo en una relación BDSM es el poseedor de “la verdad”, lo cual no significa que no cometa errores o que en alguna ocasión, no adopte una actitud equivocada. Sin embargo, la persona sumisa, deberá seguir manteniendo en todo momento una actitud de humildad y respeto por su Amo.
La persona sumisa, siempre puede preguntar e interesarse por las decisiones de su Amo, exponer sus sentimientos al respecto y confiar en que su Amo, rectifique si realmente cree estar equivocado. Lo que nunca debe hacer es desafiar, manipular u oponerse a las decisiones de su Amo.
Se puede decir que el sometimiento intelectual es una de las principales batallas en los primeros pasos de una persona sumisa en el BDSM.,

Las personas inteligentes tienen un derecho sobre las ignorantes: el derecho a instruirlas – Ralph W. Emerson

3.- Umbral del dolor:

Existe el dolor físico y el dolor emocional. Muchas prácticas, castigos y actividades sexuales en una relación BDSM implica de una u otra forma causar/recibir dolor, aunque esa no es su esencia fundamental.
Sobre el dolor físico a muchas sumisas no les gusta experimentar con el dolor extremo y ese es tu caso, tu deber es ponerlo en conocimiento de tu Amo.
Es cierto que el dolor provoca miedo y por lo tanto, una actitud esquiva desde el momento que se plantea en la relación BDSM, pero con la práctica y el entrenamiento adecuado, se puede incrementar su nivel de resistencia.
Sin embargo, debes tener claro que aquel tipo de dolor que no disfrutes o no te cause excitación, es insano y patológico.
El dolor emocional, podemos observarlo en nuestra vida diaria, y nadie está exento de experimentarlo en alguna ocasión.
La reacción habitual, es eludir esos sentimientos desagradables que nos embargan enterrándolos en el fondo de nuestro ser, a través del auto engaño, la negación o el aislamiento.
Cuando el dolor emocional amenace tus sentidos, es necesaria una profunda reflexión contigo misma, para localizar su origen y hacer una posterior exposición de sus causas a tu Amo, para que éste tome las medidas oportunas.
Recuerda que no es lo mismo experimentar con el dolor, que con el sufrimiento.

El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro – Concepción Arenal

4.- Compromiso sexual:

Si bien el sexo, no lo es todo en el BDSM, si es una de las partes importantes de la relación.
El ofrecimiento generoso y sin límites por parte de las personas sumisas haciendo disfrutar a sus Amos, es otra de sus características esenciales.
Por norma general, a las personas sumisas, les gusta sentirse usadas y utilizadas sexualmente por sus Amos. Suelen requerir de un alto nivel de excitación para lograr alcanzar el placer, sin embargo, una vez encuentran al Amo que sepa someterlas adecuadamente, lo adquieren a un nivel casi místico.
Ese es el tipo de entrega sexual que en esencia busca un Amo de su sumisa

Quiero a mi pareja, pero no estoy enamorado

Parece que se trata de una epidemia. He perdido ya la cuenta de cuántas parejas, que no llevan mucho de casadas, se han presentado en mi consultorio con el mismo problema: “Amo a mi pareja, pero no estoy enamorado”, dicen. Luego elaboran una lista de las cosas que no les gustan de su pareja, y expresan un mar de dudas acerca de la relación que llevan, y por qué ya no pueden seguir con ese estilo de vida. Cabe decir que este “fenómeno” ocurre tanto en mujeres como en hombres, y el diálogo siempre es el mismo, el enigma de “no puedo vivir con mi pareja, pero tampoco sin ella”.

Al principio intentaba que hablaran de sus dudas, en procura de aclarar sus sentimientos, de disuadir que al casarse es normal sentir un cierto nivel de duda y nerviosismo; pero todo resultaba vano, porque no había progreso. Hasta que un día entendí que el problema residía en que hablábamos demasiado y actuábamos poco; es decir, había olvidado que “amar” es un verbo y no una palabra pasiva, un sustantivo. Mientras el enamorarte en un principio es, hasta cierto punto, fácil, el permanecer enamorado precisa de constancia, detalles y mucha paciencia. Mis pacientes tenían la actitud que este estado de enamoramiento debía de seguir, aunque se ignoraran como un regalo caído del cielo. Mas no es así, el seguir diciendo te amo en una relación estable puede llegar a ser más difícil por diferentes razones:

Percibes, de modo más fácil, las imperfecciones de tu pareja, tanto físicas como emocionales. La imagen de casi cualquier persona al despertarse por la mañana no es la más placentera, máxime cuando estamos acostumbrados al perfume y el maquillaje que se aplican con esmero durante el noviazgo.

No puedes esquivar aquellos días en los que alguno de los dos está de malas. No importa que casi no lo veas durante todo el día: el hecho es que comparten el mismo techo y, por ende, sus vidas. En un matrimonio no es posible escapar a los malos ratos del otro.
La rutina de mantener el hogar provee una forma de olvidarnos de los pequeños detalles que hacíamos en los días en que tan solo pensar en la persona amada provocaba incluso suspiros.

Es por esto que tenemos que recordarnos que el amar implica acción; en especial, si nos cuesta más trabajo y quizá estemos de lo más ocupados. A continuación te presento tres ideas para conservar el enamoramiento mediante tus propias acciones y esfuerzos.

1. Hagan listas de cualidades
Ambos tomen papel y lápiz y escriban lo que su pareja hace para que se sientan amados; ya que, como bien he aprendido en mi vida profesional y personal, a veces demostramos amor de la forma en que nos sentimos amados, pero no como nuestra pareja lo experimenta, o lo necesita. Por ejemplo, a veces sucede que una persona se siente amada a través de aspectos más prácticos, como que le ayuden con los quehaceres del hogar, en tanto otra con acciones pequeñas tales como tomarse de las manos, abrazos, besos, etcétera. Hagan la lista (“Me siento amado cuando haces…”) y pónganla en un lugar visible, para que se acuerden de amar a su pareja ese día.

2. Sigan saliendo en citas
Es indispensable que sigan saliendo en citas, en especial las de cariz romántico, en las que se toman su tiempo para arreglarse y hacer algo especial. No se precisa de mucho dinero para arreglarse, tomar una colcha, ir a un parque y ver las estrellas mientras se toman de la mano.

3. Procura ver lo mejor en tu pareja
A veces nos sucede que cuando la vida es estresante resulta más sencillo concentrarnos en los errores y deficiencias de nuestra pareja. Recuerda que NADIE es perfecto, y que existen muchas razones por las cuales te casaste con esta persona, así que procura ver lo que sí hace bien en lugar de darte una lista mental de todas las cosas en las que falla.

Si sientes que el estar enamorado se está perdiendo en tu relación, ¡haz algo al respecto! Recuerda que el que quiere permanecer enamorado no espera a que el sentimiento venga por sí solo, lo busca, lo cuida y no lo deja ir, aprendiendo que cuanto más hace por su pareja más recibe, contribuyendo al enamoramiento mutuo y felicidad plena en el matrimonio.

Carta a la esposa de mi mejor amigo

Hace unos años, mi esposa y yo tuvimos una comida con uno de nuestros más grandes amigos, un exitoso profesionista, un amoroso padre y un esposo ejemplar, a quien conozco desde la infancia. Aprendí a quererle como a un hermano, por todas las experiencias que vivimos juntos.

Tanto él como yo teníamos pocos años en nuestros respectivos matrimonios en ese entonces, por lo que me resultó extraño algo que le dijo a mi esposa, mientras estábamos comiendo:

“Cuídalo mucho. Ámalo y cuídalo. Te lo encargo”.

Mi esposa sonrió sin ocultar que le resultaba rara esa petición, viniendo de alguien que no era un familiar mío. Entonces, mi amigo comprendió la duda y explicó:

“Él es mi amigo, y me importa. Es solo un favor especial que te pido: Cuídalo”.

Hoy quiero corresponder la atención de mi amigo haciendo algo por tu novio o esposo. Es cierto, no soy amigo de todos los chicos cuyas esposas leerán este artículo, pero quiero darles voz a todos sus verdaderos amigos, a quienes les interesa que él —tu pareja— sea feliz. Por eso, me pondré en el lugar de cada uno de esos amigos:

La carta

“Eres la novia o la esposa de mi amigo. Aunque tú y yo casi no convivimos o apenas nos conocemos, nos une el interés genuino por el bienestar de él —sí: tu novio, mi amigo—. Por ello, me gustaría que considerases algunas cosas:

1. Él no es perfecto

“Hoy te quiero decir que hasta donde yo sé, mi amigo no es perfecto, pero tiene lo suficiente para ser feliz e irradiar esa felicidad a otras personas. Requiere ajustes, por supuesto, y aún tiene mucho que aprender, pero él está seguro de que en tu compañía, las experiencias que vivan lo ayudarán a crecer. Aprovecha todas esas experiencias.

2. Respeta su individualidad

“Él es un gran apasionado del deporte (o de la música, o de su trabajo, o de la ciencia, o de la ayuda humanitaria, etc.) y sus amigos lo admiramos por eso. Es muy probable que de ahí haya surgido tu amor por él: no menosprecies ese aspecto de su vida, porque harás que se marchite.

3. Perdona sus defectos

“Cuando se porte mal, no ignores su proceder. No apruebes sus conductas inadecuadas. Pero no retribuyas mal por mal: enséñale con amor y firmeza. Créeme: es lo que mejor les ha funcionado a sus padres, a sus maestros y a nosotros, sus amigos.

4. Ámale como es

“Ayúdalo a mejorar, crecer y triunfar, pero nunca a costa de tu aceptación. Camina con él, apóyalo, levántalo y motívalo. No te hagas expectativas exageradas sobre él, que harán que te decepciones fácilmente. Ten en cuenta que él vio en ti el cumplimiento de sus más hermosos sueños.

5. Tú eres lo más importante en su vida

“Por último, recuerda esto: eres lo más valioso y hermoso en su vida: él dejó todo por ti, incluso renunció a pasar mucho tiempo con nosotros, sus amigos, para estar contigo. Lo hizo porque no hay nada en el mundo más bello para él, que estar contigo y ser felices juntos. Por todo lo anterior, te pido, te suplico lo ames, lo cuides y luches por él cada día. Es mi amigo y espero que siempre sea feliz y sé que en este momento, tú eres la parte más importante de su felicidad.”

Como dije, no soy amigo de tu esposo o novio, pero acaso esta carta, con sus peticiones y consejos, sea útil para que ambos sean más felices juntos. Aunque no te conozco, te pido que aceptes mis palabras como recibes las de un verdadero amigo.

Saliendo de la rueda del hámster

La zona de confort es aquella área “segura” y más o menos predecible. El común de las personas se mueven en ese círculo que llamaremos la rueda del hámster. Creen que avanzan, pero sólo corren en el mismo lugar.

Si observas que llevas tiempo haciendo lo mismo y no te conduce a donde quieres llegar, entonces es muy simple, es tiempo de cambiar la estrategia porque sino te estancarás en el mismo lugar.

Evita vivir rutinariamente sin diferenciar los días que pasan. Obviamente, tenemos un trabajo y unas tareas repetitivas en el hogar, pero igualmente podemos darle la vuelta a aquello que no te guste y hacerlo más placentero dentro de lo que cabe.

La vida es un instrumento creativo y debemos hacer con ella Arte. Deja tu distintivo poniendo acción en la palabra para encajar tu pieza en la creación por un mundo mejor, por ti, por mí y por todos.

¿Cuánto sexo necesita tu relación?

Es un conflicto que surge en cada relación que ha conseguido durar más de un año o dos, (o incluso sólo unos meses). Causa tensiones, peleas, y lastima sentimientos. Con frecuencia la pareja se siente incomprendida y frustrada. Más allá del nivel de satisfacción, tarde o temprano, la mayoría de las parejas tendrán conflictos referentes al sexo. Algunas investigaciones muestran que una de las peleas más comunes se centra alrededor de la frecuencia sexual o de la intimidad. Es un estereotipo pensar que el conflicto viene del hombre buscando una mayor frecuencia que su mujer, pues este no siempre es el caso. Por otra parte, las expectativas insatisfechas en la recámara pueden infiltrarse y causar problemas de comunicación, una falta de conexión emocional, e inestabilidad general en la relación. Entonces, ¿cómo puedes contrarrestar tal negatividad? ¿Cuál es la cantidad correcta de sexo? Aquí están algunas ideas generales para ayudarte a que este tema no debilite otros aspectos de tu relación.

¿Cuánto sexo debería tener una pareja?

La respuesta correcta a esta pregunta es que no existe una “cantidad correcta”. Cada pareja es diferente, y lo más importante, cada persona se enfrenta a circunstancias que le cambian la vida debido a enfermedades, Carrera, o hijos (entre otras muchas cosas) que interactúan con su disponibilidad y deseo sexual. Pudiera haber algunas veces en la vida de una pareja donde tener sexo todos los días sería perfectamente posible mientras que en otros momentos existiera alguna imposibilidad. Algunas investigaciones muestran que una pareja “promedio” por lo general, tienen sexo cerca de 2 o 3 veces por semana. Sin embargo, si te preocupa estar por debajo de este promedio, te animaría a analizar tu intimidad en el curso de muchas semanas o muchos meses. Reitero, cada pareja tendrá buenas y malas semanas en términos de frecuencia de la intimidad y no hay un número mágico que las parejas necesiten alcanzar, para ser “sanas”.

¿Cómo evitas los conflictos negativos acerca de la intimidad sexual?

Para el compañero que desea más

Comprende que la intimidad es una calle de doble sentido. Es obvio que el sexo implica a dos personas. Es muy claro, de acuerdo a investigaciones, que el sexo es más gratificante, placentero y satisfactorio, si ambos compañeros tienen deseos de intimar. Si eres quien desea tener más sexo de una manera regular, comprende que tener sexo todos los días no sería la experiencia placentera que crees, si el deseo de tu pareja no concuerda con el tuyo. Estarán mejor si retrasas la intimidad en caso que tu pareja no este de humor y evita tomarlo como un rechazo personal.

Para el compañero que quiere menos

Comprende que es muy probable que tu pareja este buscando conexión no gratificación física. Con frecuencia la persona que quiere menos sexo considera a su pareja como un obsesionado por el sexo, y demasiado enfocado en el elemento físico de la relación. Se puede sentir como que es lo único que le interesa a su pareja. Es importante que la persona que desea menos, comprenda que participar en el sexo es uno de los mejores signos de una relación sana, y con frecuencia tiene un origen en un deseo por una conexión, tanto física como emocional. En nuestro mundo moderno hay infinidad de lugares en donde puede dirigirse (en internet u otras formas) si están buscando sólo gratificación personal. Los intentos de tu pareja para tener intimidad nacen del amor y el deseo de intimar contigo. Maneja esos intentos como tales, y cuida que tus reacciones no sean demasiado negativas o se sientan como un rechazo a tu pareja.

Para ambos

Hablen de tabús. Aún para las parejas que han tenido intimidad sexual por muchos años, el sexo puede ser un tema tabú. Para tener una comunicación sana es vital que las parejas hablen de temas relacionados con el sexo de una forma abierta. Si un compañero quiere tener intimidad y el otro no, negocien un “vale de cita programada” y haz que el compañero que no lo desea explique su razón con claridad. Aunque pudiera sonar poco romántico, programar la intimidad puede ser muy práctico y útil para muchas parejas (en especial las que tiene hijos). Dispongan ese “vale” para el día siguiente y pasen el día coqueteando y jugando uno con el otro. Transfórmenlo en algo que ansíen. Otra opción puede ser tomar turnos para estar “a cargo” de iniciar la intimidad. Sobre todo, hablen acerca de intimidad y sexo.

Aunque estas cosas pueden ayudar a muchas parejas a evitar conflictos referentes a la frecuencia del sexo, no es probable que ayude con temas más complicados y conflictivos que pueden estar experimentando. Si te preocupa que los problemas de intimidad sexual hayan creado problemas a largo plazo en la relación, busca la asesoría correcta y obtén un diagnóstico completo de la salud de tu relación.

¿Como elegir tu pareja para toda la vida?

1- Elige a alguien como si fueras ciego. Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para ocuparse de ti, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados.

2- Elige a alguien que tenga la habilidad de aprender. Si hay algo que verdaderamente hace diferencia entre un amante para toda la vida y uno fugaz, es una persona que tenga la habilidad de aprender. Dice el refrán “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a la luz de lo nuevo, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran y dicen. “No, esto tiene que ser así, de este modo” y para una relación de toda la vida es mejor estar con alguien que se abra y se cierre aprendiendo y evolucionando.

3- Elige a alguien que quiera ser como tú, fuerte y sensible a la vez. Para no confundir el significado de estas palabras, no relacionarlas con la rigidez y la fragilidad. La fuerza en el sentido en que es fuerte un árbol: pueden soplar fuertes vientos pero se sostendrá porque es flexible y se moverá para adelante y para atrás con el viento. Y en cuando a la sensibilidad, estoy hablando de ver, estar alerta a las cosas que están alrededor de uno. Algunas personas pueden necesitar una pequeña ayuda en esto, pero a menudo en algún en algún lugar profundo en su mente, o en su corazón, ya están despiertos y alerta a todas estas cosas, si bien no saben cómo articularlas. Y es por eso que el número 2 es tan importante: la habilidad para aprender. Puedes tener todas las posibilidades, todas las potencialidades del mundo para ser amable, amoroso, devoto, bueno y el mejor amante conocido del género humano pero si no puedes aprender a desarrollar ese potencial. ¡Entonces no sirve de nada!

4- Elige a alguien que cuando lo hieras, sienta dolor y te lo muestre. Y viceversa… elige a alguien que cuando te hiera, vea tu dolor y lo registre. Esto es muy importante. Hay muchos modos en que la gente muestra el dolor. A veces reclamando es una de las cosas que hacen las personas más extrovertidas. Reclaman, se vuelven locos… pero es su propia expresión de dolor. Lo peor es cuando le haces a tu compañero algo que no es amable, o que es impensado y él no muestra reacción. Como si no se permitiera a sí mismo mostrarse verdaderamente humano en tu presencia. Pasamos por muchas relaciones o unas cuantas, antes de encontrar a alguien con quien querríamos pasar nuestra vida. Sentimos las heridas en tantas relaciones que empezaban con grandes esperanzas pero que terminaban con fallas y accidentes. Por otro lado, te vas a encontrar con otro que no está intacto, que también está herido de algún modo. Como resultado de esto es que la habilidad de tu compañero de mostrar su dolor es tan importante como su habilidad para percibir tu dolor. ¡Es muy importante! Porque por naturaleza de las relaciones hay momentos de tensión en que presionamos o hicimos algo que lastimó al otro y esto no puede ser evitado completamente, pero no debe ser la misma herida una y otra vez. La gente tiene que aprender cada vez. Puede que alguien haya acumulado enojo y sufrimiento, heridas de los amantes anteriores, y haya adquirido así la habilidad de herir al nuevo amante y hasta ser desbordado por el deseo de herirlo. Entonces debe ser capaz de parar, de detenerse cuando ve el dolor en la otra persona.

5- Elige a una persona que tenga una vida interior. Trabajando, dibujando, escribiendo, a través de la meditación, la religión, algo que ame. Elige a una persona que esté en viaje y te vea como a un compañero de camino, un compañero de viaje. La habilidad para estar completamente con el otro y al mismo tiempo enteramente separado es muy importante. Las relaciones son cíclicas y hay momentos para estar muy cerca el uno del otro y otros momentos para apartarse.

6- Elige a alguien que tenga pasiones similares a las tuyas en la vida. Una relación construye una memoria. Estas memorias, lo compartido, son el “pegamento” lo que une la relación. Por el placer que es recordar buenos tiempos juntos, pero también los tiempos duros. Si no hay nada que verdaderamente disfruten juntos, es muy difícil pasar estos tiempos con el otro. Aun cuando cada uno pueda ser muy distinto del otro y hacer cosas muy diferentes, tiene que haber algo, algo tan simple como descansar juntos en la bañera o secarse juntos el pelo al sol, o dar vuelta a la manzana cada noche, o cualquier cosa de estas muy simple… sé que estarás pensando, cepillarse juntos los dientes a la mañana… Si, poco más que esto.

7- Elige a alguien que tenga valores similares. En cuanto a tener hijos, al nacimiento de los niños, la familia, roles de hombres y mujeres y las ideas acerca del dinero y la religión. Tal vez todas estas cosas juntas son el ideal y no las puedas encontrar todas sobre todo al principio de la relación, pero puedes tener esto en cuenta. Elegir a alguien que tenga valores similares tiene que ver con disminuir las fricciones en la relación y estas cosas deben sintonizarse si ha verdadero compromiso. Esta sintonía debe darse también en un nivel pragmático y cuando se da en estos niveles prácticos en más fácil que pueda darse en otros niveles más sutiles.

8- Elige a alguien compasivo, a alguien que sea capaz de escuchar, a alguien que te dé tiempo. Particularmente si eres una persona impulsiva, al tener un compañero que no sea tan impulsivo como tú, eventualmente hallarás cierta lentitud que será buena para ti. También alguien que sea un poco lento, al estar con un compañero que sea bien distinto se acelerará un poco. Y podrán después de un tiempo hallar un ritmo propio de la relación. A veces las personas tienen que estar ocho o nueve años hasta tener este ritmo completamente desarrollado. Lleva tiempo construir un milagro… no un milagro porque estén juntos sino por la fuerza que hay en el centro de una relación por la profunda guía del amor.

9- Elige a alguien que se pueda reír de sí mismo. Poder hacer un chiste y reír de la situación y de sí mismo es muy importante. Pero supongamos que no tienes un compañero muy chistoso, elige a alguien que pueda parar una discusión y aprender a reírse de la situación (vuelve al punto 2, alguien que tenga habilidad para aprender)

10- Elige a alguien a quien puedas tolerarle las fallas y características. En los momentos de tensión y cansancio, las cosas que más te atraerían de un compañero, las cosas más encantadoras, serían las que después te volvería loca… Así que no pienses que podrías vivir con alguien que tiene cosas que realmente molesta a las otras personas y que para ti no son importantes porque él o ella las está haciendo y él o ella es tu amante. Hay algunas cosas que son intolerables en cualquier relación sea el matrimonio o las sociedades y los negocios. Tales como el alcoholismo, el abuso sexual, el juego, las actividades criminales, Una persona que no dice la verdad, una persona que no te puede mirar a la cara, una persona por la que no podrías dar fe, una persona que puede hacer cualquier cosa por tapar sus errores. Todo eso sería construir una relación en un terreno inseguro.

11- Ser amigos y no-solo amantes. Y no es solo que digas “si yo sé lo que eso significa, significa que me guste y que lo ame” Significa más que eso y un modo de juzgarlo es pensar. ¿Harías por tu pareja lo que estás dispuesta a hacer por tu mejor amigo? ¿Estás dispuesta a escucharlo, estás dispuesta a hablar de las cosas de las que él tiene ganas de hablar, a prestar atención a los detalles de lo que dice o tiene ganas de hacer? Esto no significa que tengan que estar cuidándose el uno al otro siempre y para siempre, pero sobre ciertas bases y en algunos detalles por cierto que deben hacerlo. Entonces cuando pienses en lo que harías por tu mejor amigo y en lo que harías por tu amante, las cosas se aclararán para ti.

Los tres elementos necesarios para que funcione el amor

Quien no desea vivir un amor verdadero? Pero muchas veces luego de un gran enamoramiento inicial, al tiempo sobreviene una decepción gradual, que da paso a un inerte aburrimiento, que falló? Podemos habernos equivocado tanto?

Tal vez encontremos una respuesta en esta definición sobre en que consiste el amor verdadero.

Un amor completo, gratificante y placentero requiere de la unión de tres factores emocionales, relacionados con el deseo (eros), la ternura (ágape) y la amistad (philia).

Una pareja funcional se une por la presencia de estos tres elementos y sus momentos de felicidad las deben al equilibrio de estos mecanismos psicológicos. Cada uno de estos factores es una parte primordial de lo conocemos como Amor Verdadero y juega un rol esencial en la aparición de la atracción y su desarrollo posterior en afinidad y amor. Tal es la tesis del especialista Walter Riso.

Eros: Es el deseo sexual, posesión, enamoramiento, amor pasional. Lo más importante es el YO que anhela, que codicie, que exige. La otra persona, el TÚ, no alcanza a ser sujeto. Es la faceta egoísta y concupiscente del amor: “te quiero poseer”, quiero que seas mio/a”, “te quiero para mi”. Eros es conflictivo y dual por naturaleza, nos eleva al cielo y nos baja al infierno en un instante. Es el amor que duele, el que se relaciona con la locura y la incapacidad de controlarse. Pero no podemos prescindir de eros, el deseo es la energía vital de cualquier relación, ya sea como sexo puro o como erotismo.
Deseo por el otro, que cuando hagas el amor te guste. Eros es el responsable de que magnifiquemos las cualidades de la persona amada, de que pases por alto los errores, de que adores por completo a esa persona. Gracias a Eros tu mente y tu cuerpo están ocupados en su totalidad por la persona amada.

Philia: es la amistad. La Philia trasciende el YO para integrar al otro como sujeto. YO y TÚ, aunque el YO sigue por delante. A pesar del avance, en Philia, la benevolencia no es total porque la amistad todavía es una forma de amarse a sí mismo a través de los amigos. La emoción central no es el placer como deseo acaparador, sino la alegría de los que comparten, la reciprocidad, pasarla bien, estar tranquilos.
La tradición griega que tiene que ver con la amistad. Que tengas proyectos en común con la persona que amas. La alegría de que el otro exista, como te pasa con los amigos. La lealtad es el primer y principal valor de la Philia. Gracias a la Philia llegas incluso a ser franco en medio de la desonestidad. Este elemento los convierte en ‘compinches’, en amigos de travesuras, de juegos y de humor. No se trata de pensar exactamente igual que tu pareja, la idea es que las diferencias terminen siendo manejadas de una manera cordial porque eso fortalecerá la relación. Incluso llegas a admirar a tu pareja por cómo es, por sus habilidades. Se dice que se puede admirar a muchos pero solo amamos a una (o en el peor de los casos a dos).

Ágape: es el amor desinteresado, la ternura, la delicadeza, la no violencia: No es el YO erótico que arrasa con todo, ni el YO y TÚ del amor amistoso, sino el amor de entrega, es amor, es la benevolencia sin contaminaciones egoístas. Obviamente, no se refiere a un amor irreal e idealizado, porque incluso ágape, tiene condiciones, sino de la capacidad de renunciar a la propia fuerza para acoplarse a la debilidad de la persona amada.
El cuidado por el otro. Su dolor te duele, amas con ternura. Es el amor desinteresado que se da y se entrega sin más, sin esperar nada a cambio, el que busca el bien del ser amado. Sin Ágape, ninguna relación funciona, porque la insensibilidad, tarde o temprano genera desamor.

Por supuesto que la fórmula ideal es el equilibrio justo entre estos tres factores, la ausencia de alguno de ellos, o el desequilibrio es la causa de esa sensación de insatisfacción que afecta a algunas parejas.
La combinación de estos tres elementos da como resultado: Hacer el amor(Eros) con el mejor amigo(Philia) con mucha ternura (Ágape).
Según Riso cuando a la relación le hace falta alguno de estos tres elementos, empieza a sentirse incompleto, es la llamada no autorealización frente al amor. Probablemente al inicio de una relación todos hemos llegado a sentir o creer sentir estos tres elementos, pero qué ocurre si alguno de los elementos ya no funciona o deja de existir, el especialista fue bastante claro en este punto, sobretodo cuando habló sobre EROS.

¿El EROS puede ser eterno?

Puede ser eterno, hay uno que está manejado biológicamente que es durante el enamoramiento y que tiene una fase activa entre 18 o 30 meses. Tú no piensas, estás enamorado de la cintura hacia abajo. Y hay otro EROS que se desarrolla a través de nuestros imaginarios, de nuestros juegos, que es el factor humano. El EROS no es la penetración, es la fantasía, es el juego. Depende de la pareja mantenerlo vivo, pero si llega a cero, todas las investigaciones muestran que no se recupera, sin EROS no funciona. En el caso de los otros dos elementos, el experto dijo que se puede recuperar dependiendo sea el caso.
Si tú eliges con el EROS no eliges con la razón, el amor no es solo un sentimiento, hay que aprender a gestionar, de lo contrario estaría eligiendo tu necesidad sexual. Si eliges por el EROS, Riso asegura que eliges mal, porque para que una relación funcione tiene que tener la ecuación completa. “El 80% de una buena relación no está en el EROS, tu no puedes hacer el amor las 24 horas del día, ni todos los días de la semana”.
Con estos datos ya podemos tener una idea para saber qué evaluar al momento de volvernos a enamorar, y en el caso de que estés en una relación y empiezas a tener problemas, evalúa cuál de los elementos no está funcionando.

8 Maneras en las que tu esposo grita en silencio: “¡Te amo!”

Los esposos tienen mala fama debido a su poca capacidad para expresarse, en especial en lo que se refiere a estas dos palabras: “Te amo”. Puede que tu marido te diga que te ama mientras sale a su trabajo, o antes de dormir, pero un momento de expresión espontáneo, producto de sus sentimientos románticos más profundos, no es algo que un hombre comparta con frecuencia. Lo crean o no, compartir sentimientos no es una característica del común de los hombres.

Mujer, no permitas que la falta de expresión de tu esposo te desaliente. Aunque las palabras son muy importantes, las expresiones de amor no siempre se dicen en voz alta. Cuando los labios de tu esposo están cerrados, él grita “Te amo” con las cosas que hace por ti. Es fácil que no le demos demasiada importancia a algunos de estos actos por ser simples y sencillos, pero cuando los observes en perspectiva verás el sacrificio que está haciendo en realidad.

Aquí están ocho maneras en las que tu marido te está gritando que te ama, y que puede que te las estés perdiendo:

1. Te permite elegir

Si salen al cine y tu esposo te permite escoger la película, te está indicando que lo que tú quieres es importante para él. De manera similar, si te permite escoger la cena, el color del próximo automóvil, el destino de las próximas vacaciones… Te está diciendo, muy fuerte, que te ama y que le importas.

2. Te ayuda en casa

Cuando mi esposo llega después de un largo día y se acerca para ayudarme a terminar de preparar la cena y lavar los platos, sé que está diciendo “Te amo”. Lo he visto limpiar los pisos, tallar el baño, organizar la despensa, doblar mi ropa limpia personal, y una larguísima lista de tareas, todo en nombre del amor. Si tu esposo ayuda en casa, no lo hace porque le convenga, o por quedar bien con sus amigos, lo hace porque de esa manera reduce tu trabajo.

3. Te pide consejo

Cuando tu cónyuge te pide consejo no solo está diciendo que te ama, sino que confía en ti para guiarlo. Es difícil para los hombres abrirse y pedir ayuda a otros, de manera que si tu marido busca tu consejo, puedes sentirte honrada, además, de saber que confía en ti y de que te ama mucho. Te ha colocado en un pequeño círculo de personas con las que puede abrirse. En esencia, te está expresando un “Te amo, y sé que puedo abrirme contigo sin temor de ser juzgado”.

4. Toma tu mano

Ya sea que lo haga en público o solo en casa, cuando tu hombre sostiene tu mano está indicando que te ama. Tomarse de las manos es una expresión simple y genuina de amor. Es un acercamiento físico sin intención sexual. Es amor en su forma más simple. Es la acción más rápida y más fácil que tu esposo puede llevar a cabo para expresar los sentimientos que guarda en su corazón.

5. Te ayuda con las compras

Ya sea que te acompañe o compre algo camino a casa, si tu marido está dispuesto a comprar hasta caer rendido, está diciendo que te ama. Solía pedirle a mi esposo que pasara por la tienda camino a casa porque siempre estaba dispuesto a hacerlo, pero nunca consideré el sacrificio que hacía. Solo hace poco descubrí que a mi esposo no le gusta hacerlo, que solo va porque me ama y sabe que no me gusta comprar víveres a mí tampoco. Si tu esposo está dispuesto a ayudarte a hacer cosas que no te agrada hacer (especialmente cuando a él mismo no le gusta hacer esas cosas), casi está gritando su cariño.

6. Escucha tus frustraciones

Lo voy a decir de manera simple: la mayoría de las mujeres tienen muchas cosas por las cuales quejarse (me incluyo). Si tu esposo está dispuesto a escuchar tus frustraciones y darte apoyo, en realidad te está diciendo “Te amo”. Un hombre que es capaz de sentarse y escucharte, en especial cuando ha atendido la misma queja una y otra vez, debería ser reconocido en verdad.

7. Te sonríe

Una sonrisa, al igual que estrechar tu mano, es un simple gesto, pero habla mucho. Una sonrisa simple y sincera tiene el poder de dejar a una mujer sin aliento. Recuerda la primera vez que viste a tu esposo, y cómo te afectó su sonrisa. Mantén vivo el recuerdo porque, cada vez que tu esposo te sonríe, reafirma cada palabra de amor que te ha dicho. Esa sonrisa sincera no solo dice “Te amo”, también dice “Me haces feliz”.

8. Te da algo de sí mismo

Ya sea un cumplido, un regalo que compró o una mirada de amor, cuando tu esposo se toma el tiempo de darte algo que viene directamente de él, está diciendo “Te amo”. Incluso si es un regalo innecesario, el hecho de ofrecértelo muestra que estás en su mente.

Las palabras no siempre se dicen, pero si las escuchas a través de tus ojos, encontrarás que tu marido te grita “Te amo”.

Porqué es importante la soledad

La soledad puede ser  entendida de muchas maneras, dependiendo de la situación, el estado de ánimo o lo que esté sucediendo en nuestras vidas; para algunas personas la soledad significa depresión, aislamiento, huir de algo o de alguien y, lo más común, miedo.

La soledad puede verse como algo negativo y suele ser uno de los miedos más fuertes de los seres humanos, miedo a estar y sentirse solo, pero más allá de pensar que estar solo nos traerá sólo vivencias negativas, la realidad es diferente; darte un tiempo a solas es una experiencia para probar algo nuevo en tu vida.

Encuentra tu yo interno. La soledad es una  oportunidad de aprender a disfrutar de nuestro tiempo, buscar un equilibrio en nuestro interior, encontrarnos con nosotros mismos, es el momento en el que podemos conocernos, pensar en nuestras vidas, tener un crecimiento personal y, lo más importante, enfrentar el miedo a esta y darnos cuenta que no es tan malo como lo pensamos. 

Debemos considerar a la soledad como un espacio de aprendizaje, ya que tenemos el silencio como compañía y nos permite relajarnos, abrir nuestra mente y poder escucharnos tranquilamente, reflexionar y levantarnos más fuertes para seguir adelante.

La soledad tiene beneficios en la salud mental, estudios demuestran que el cerebro tiene un mejor desarrollo y trabaja de una manera más adecuada cuando se encuentra solo, la capacidad de concentración aumenta significativamente, lo que da a tu vida mayor rendimiento.

La convivencia en grupo nos lleva en algunas ocasiones a seguir el camino por  dónde van los demás, y tomar  decisiones de acuerdo a lo que la mayoría opina, pero esto no es correcto, cada persona debe tomar sus propias decisiones en base a su conciencia y su perspectiva de la situación; cuando tengas que tomar decisiones en tu vida, regálate 5 minutos a solas para poder analizar lo que sucede a tu alrededor y que tu decisión sea tomada sólo por ti, no por la opinión de un tercero.

El ajetreó de la vida cotidiana nos lleva a olvidarnos de lo más importante “tú mismo”, siempre estamos al pendiente de la familia, los amigos, el trabajo, la escuela, los hijos,  y nos olvidamos de la parte más importante, nosotros mismos. ¿Realmente conocemos nuestras necesidades?, ¿trabajamos para poder cubrirlas?, ¿qué tengo y qué me gustaría tener?, son preguntas que debemos resolver y contestarlas con la mayor sinceridad posible, verás que no te has puesto tú como primer lugar en tu vida.

También nuestro yo, necesita de un mantenimiento constante; para dar más a los demás debemos estar bien con nosotros, busca ese momento especial donde poder encontrarte y descubre qué maravilla es tener un tiempo a solas. La soledad es el lugar ideal para encontrarte contigo, pero no elijas ese lugar para quedarte para siempre, porque estarás en serios problemas.

Ve en búsqueda de ese espacio y momento para encontrarte con la soledad, no pongas el tiempo como pretexto para no hacerlo, oportunidades siempre vas a tener, lo que se requiere es voluntad para enfrentar ese miedo, ya verás que experimentarlo será  muy agradable y saldrán muchas cosas buenas para ti y para tu vida.

El amor: ¿cuestión de química o de compromiso constante?

Generalmente en cuestión de amores, nosotros casi nunca nos cuestionamos acerca del porqué nos enamoramos de determinadas personas. Es decir, es hasta que estamos en una relación, y generalmente cuando surgen las diferencias, que comenzamos a cuestionarnos, sobre lo que pudo haber influido para que nos hayamos enamorado de una persona y no de otra; y sobre todo, nos lo cuestionamos con más frecuencia, cuando terminamos con una relación, pues vuelve a surgir otra interrogante: ¿Es que dejé (o dejamos) de sentir atracción o simplemente no luché lo suficiente para conservar este amor?

Es claro que todas las relaciones comienzan con una atracción. Primero debe llamarte la atención una persona para poder acercarte a ella o para tener el deseo de conocerle más, esta atracción, cabe destacar, no podemos limitarla a la belleza física, o a los cánones establecidos de ella socialmente, ya que más de alguno de nosotros habremos conocido a alguien que para otros sea sumamente atractivo, pero a nuestros ojos no lo sea, y no sintamos esa “química” de la que tanto se habla la cual está más íntimamente ligada al enamoramiento que al amor en sí.

Pero ¿de qué se trata realmente esa química del amor?, ¿realmente existe una afinidad más allá de lo que llegamos a comprender, debemos creer en todas esas historias románticas que nos dicen que tenemos a otro destinado para nosotros y que es por ello que cuando conocemos a alguien especial, terminamos enamorándonos rápida y profundamente de él? Podríamos creerlo, pero hacerlo fielmente nos podría incitar a caer en una trampa muy frecuente en torno a las relaciones amorosas: dar el amor por sentado y pensar que sólo por ello durará por siempre, con la misma intensidad, profundidad y sanamente, sin que nosotros tengamos que hacer nada para mantenerlo.

Todas las personas de este mundo provenimos de una historia de amor, independientemente de las vertientes y particularidades de cada uno de nosotros, nacimos de unos padres, que se amaron por poco o mucho tiempo y a su vez nos amaron desde que nacimos y sobre todo, nos sembraron la semilla del amor, con el cual nos conduciremos toda nuestra vida, y más que el destino, esto es lo que nos marca el camino que seguiremos en cuanto a las elecciones de pareja. Es decir, que cuando conocemos a una persona especial, es aún más especial de lo que pensamos, pues ésta es justo compatible con lo que a partir de nuestras referencias de amor aprendimos, no lo detectamos a simple vista, pero nuestra mente sí, es por eso que el amor es tan poderoso y, sobre todo, tan selectivo.

Una vez pasando esa primera etapa, la de la atracción, o de la selección, como sea que queramos llamarle, por supuesto que de ahí surgen reacciones químicas en nuestro cuerpo, cuando estamos enamorados, nunca tenemos duda de ello, y nuestro cuerpo es el que menos duda al respecto; pues es en esa etapa en la que hay mayor nivel de serotonina, nos sabemos y sentimos más felices cuando estamos al lado de quienes amamos. Así es que, como respuesta de lo que sentimos físicamente, y de las reacciones que tiene nuestro cuerpo, demostramos actitudes particulares; siempre que hemos estado enamorados, seguramente habremos escuchado de la gente que nos rodea que nos ve más sonrientes, incluso, que se nos ilumina la mirada cuando vemos o hablamos del ser amado, y sentimos que queremos abrazarle y estar cerca de éste todo el tiempo,  y eso no es coincidencia. Es resultado de esta química – atracción.

¿Y después del enamoramiento qué sigue? Es verdad que esta es una de las mejores y más intensas etapas de todo ser humano, pero no es eterna, y generalmente dura sólo  unos meses, pero eso no indica que ahí termina todo el encanto, después del enamoramiento que es la etapa en la cual estás conociendo a tu pareja, y probablemente sea cuando más perfecta le veas, y que, aunque realmente ésta sea una persona llena de muchas virtudes como seguramente le ves, también como todas las demás, tiene sus defectos, muchos o pocos, pero los tiene. Es entonces que después del enamoramiento  comenzamos a conocernos mejor, con nuestros pros y nuestros contras, con nuestras virtudes y defectos; y logramos establecer  un punto medio de nuestra convivencia de pareja, y ahora podemos darle paso al amor real. Es cuando se requiere de mayor dedicación y cuidado de nuestra parte para mantener ese amor y relación. Un amor real y sano al que todos aspiramos y como el que todos merecemos.